El presidente Javier Milei inició su exposición en la Universidad Torcuato Di Tella con un nuevo golpe contra la prensa, a la que describió en términos duros y, según afirmó, con una supuesta “familia de maldad”. Dirigió la clase a un auditorio compuesto exclusivamente por estudiantes y, para la ocasión, anunció pormenores de una de sus próximas publicaciones: “La política como moral” saldrá en noviembre y constará de tres tomos; el tercero recogerá la bitácora de los primeros 30 meses de su gestión, en unas 400 páginas.

La actividad se desarrolló en el campus de Núñez y fue la reaparición pública del Presidente tras su discurso en la Fundación Faro, conocido por su fuerte crítica al periodismo. Una hora antes de la clase, agentes de la Policía Federal rodearon la entrada del edificio. Dentro, la entrada al área central estuvo vigilada por integrantes de la Casa Militar, que inspeccionaban con escáneres a dos filas de estudiantes que esperaban para descender al aula del nuevo taller de diseño, donde se realizaba la masterclass. En la entrada al recinto, el personal de la Di Tella cotejaba las listas de inscriptos y quienes intentaban ingresar sin registro recibían un rechazo directo: “No estás”.

Un grupo de alumnas también se quejó de la organización, señalando que el encuentro debería haberse llevado al patio para permitir una participación más amplia. Mientras esperaban, empezó a lloviznar. El salón del taller de diseño es amplio y cuenta con varias entradas; ante la creciente llegada de asistentes, los estudiantes trasladaron sillas desde otras aulas para ampliar la capacidad, y varios quedaron parados detrás de una cinta para liberar un pasillo.

En la dinámica de la actividad, se dispuso un código QR para que las personas hicieran preguntas durante la exposición. El episodio marcó la salida de Milei de una nueva disertación, con relevancia en el marco de su postura frente a los medios, y la cobertura de esta noticia continúa en desarrollo.