Julio De Vido, uno de los imputados en el juicio por los Cuadernos de las Coimas, modificó su defensa: pasará a ser patrocinado por un defensor oficial, luego de que su ahora exabogado, Maximiliano Rusconi, dejara el caso.

Rusconi anunció su desvinculación y explicó que no renuncia a todas las causas en las que interviene, ya que aún persiste el proceso. Aseguró que la decisión de trasladar la representación al sistema de defensa oficial responde a la “magnitud desmedida de denuncias y a la enorme persecución penal” que enfrenta el exfuncionario.

El profesional, conocido por defender a various acusados por corrupción durante la era kirchnerista y con vínculos cercanos al sector, afirmó que mantener la carga de múltiples defensas privadas resulta inviable a largo plazo, y afirmó tener un “afecto personal” por De Vido.

De Vido es una de las figuras del kirchnerismo con más antecedentes penales. Cuenta con cinco condenas, de las cuales solo la correspondiente a la tragedia de Once se encuentra firme; actualmente cumple prisión domiciliaria en Zárate. Las otras sentencias recaen sobre las causas de los trenes “chatarra”, la importación de gas natural licuado, Odebrecht y Skanska, esta última dictada en julio.

En el plano judicial, este año la Casación confirmó un procesamiento contra De Vido por presunto enriquecimiento ilícito. Por otro lado, la causa por la valija de Antonini Wilson llegó a la Corte Suprema, en la cual De Vido fue absuelto; el máximo tribunal deberá decidir si mantiene esa absolución. Asimismo, permanece pendiente la definición en la Corte sobre la condena pronunciada en el caso Skanska, que ya tuvo una resolución en primera instancia.

Con este cambio, las próximas audiencias del juicio de Cuadernos —programadas para los martes y jueves— incluirán la novedad de un defensor oficial que patrocinará a De Vido, configurando un nuevo tramo del proceso en curso.