Un conjunto de congresistas demócratas reclamó este viernes al secretario de Estado, Marco Rubio, que explique si el Departamento de Estado autorizó o facilitó el viaje del senador brasileño Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos, tras la derrota electoral en Brasil y en el marco de una investigación por presunta corrupción. En una carta firmada por 25 legisladores, se alude a las limitaciones impuestas por la Corte Suprema de Brasil para viajes al exterior y a la orden de entregar sus pasaportes vinculada a una investigación por presunto lavado de dinero y otras irregularidades financieras.

En tono claro, los legisladores plantean la cuestión central: ¿fue el Departamento de Estado, la embajada de EE.UU. en Brasil o alguna otra agencia estadounidense, quien ayudó a Bolsonaro a viajar a Estados Unidos o a entrar al país aun con la supuesta restricción judicial que le impedía salir de Brasil? Bolsonaro, de 45 años, ingresó el miércoles por el Aeropuerto Ejecutivo de Miami-Opa Locka, pese a que la Policía Federal de Brasil había cancelado sus pasaportes ordinario y diplomático el martes, tras el incumplimiento de la orden de entregarlos en el marco de la investigación.

El grupo cuestiona si funcionarios del Departamento de Estado expedieron visados para Bolsonaro y para otros familiares que lo acompañaron, con el objetivo de facilitar su entrada. “Si ocurrió esa asistencia, el Congreso tiene que saber qué se ofreció, quién lo autorizó, cuándo sucedió y qué información tenían los diplomáticos en ese momento”, señala la carta, que también indaga si la embajada de Estados Unidos en Brasil u otra institución participaron de los hechos.

Entre otros puntos, los demócratas quieren saber si, antes de autorizar o facilitar un visado, el Departamento de Estado verificó si Bolsonaro tenía permiso legal para abandonar Brasil o si estaba al tanto de las órdenes judiciales. También solicitan identificar quién autorizó la entrada del político y su familia, y si se evaluó pausar trámites migratorios al conocer las restricciones. La iniciativa fue impulsada por la representante Sydney Kamlager-Dove, de California, y Dina Titus, de Nevada, con el respaldo de otros 23 demócratas.

Al huir de Brasil, Bolsonaro y su familia ingresaron a Argentina por vía terrestre, atravesando el puente internacional Tancredo Neves.