En San Nicolás, los hermanos Santiago y Manuel Passaglia dieron inicio formal a su campaña presidencial, con un acto en la ciudad y una caminata hasta el Santuario de la Virgen del Rosario. En esa localidad bonaerense, que ambos gobernaron durante los últimos años, presentaron a San Nicolás como el punto de partida de su proyecto para las elecciones de 2027, en las que uno de los dos buscará encabezar la fórmula presidencial.

Santiago Passaglia, actual intendente, afirmó que la gente no debería verse obligada a elegir entre un gobierno de Milei y un posible regreso del kirchnerismo, señalando que esa dicotomía genera miedo y sumisión. También cuestionó la marcha de la economía a nivel nacional, y sostuvo que ordenar las variables macroeconómicas no basta para quienes tienen más de un empleo y para las pymes que luchan por sostenerse.

Los Passaglia enfatizaron que su espacio quiere ubicarse frente a las dos fuerzas que, dicen, dominan la escena política del país. Su plan de acción busca competir en 2027 con un discurso centrado en empleo, reactivación de las pymes, producción, vivienda, educación y seguridad.

Santiago rechazó que el kirchnerismo aporte una salida viable a la coyuntura. Consideró que no puede repetirse la salida de “volver al kirchnerismo” tras dieciséis años de gestión, a la que se le atribuyen aumentos de inflación, pobreza y corrupción. En esa línea, argumentó que no se debe perder el esfuerzo realizado y advirtió que esa opción no sería la solución.

Durante el acto, los dirigentes repasaron las transformaciones atribuidas a sus gestiones en San Nicolás y subrayaron que esa experiencia local los impulsa a mirar hacia un escenario nacional. Expresaron que no basta con transformar una ciudad si persisten problemas de mayor escala en el país.

Manuel Passaglia, actual diputado provincial y exintendente de la ciudad, afirmó que enfrentarán a los sectores que encarnan los extremos ideológicos y prometió que les van a demostrar que ya están cansados de “relatos” que, según su lectura, no resuelven la realidad.

Santiago adelantó que aceptarán críticas por la escala de la ciudad que gobernaron, y reconoció que administrar un municipio no equivale a dirigir un país. Aun así, sostuvo que lo hecho en San Nicolás les otorga una legitimidad para asumir el desafío presidencial.

Sobre la edad de los candidatos, el intendente dejó planteado que el próximo presidente no debe pertenecer a generaciones que ya fracasaron, y cerró con la incógnita de cuál será la fuente de la nueva conducción nacional.