Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, figura clave en la gestión de financiamiento de la educación superior, apareció en el canal Carajo, un espacio de streaming con línea editorial alineada al gobierno, para celebrar la salida de Flávio Bolsonaro del país después de la derrota electoral en Brasil. En la charla, Álvarez afirmó que le alegró ver que el adversario de Lula no pudo celebrar ni siquiera por un día, al tiempo que su interlocutor, Daniel Parisini (Gordo Dan), afirmó haber “arruinado la fiesta” en Brasil, lo que llevó al subsecretario a mencionar una publicación en redes atribuyéndosela a una cuenta que circula entre la militancia digital vinculada al movimiento Milei. Según Parisini, esta cuenta “no tiene que ver” con el Gobierno, y Álvarez añadió que el objetivo era presuntamente evitar que Bolsonaro fuera arrastrado por la vía legal.
En otro tramo, Parisini sostuvo que para que una persecución sea legítima era necesario ensuciar al objetivo, y Álvarez respondió destacando un “efecto revelación” sobre la izquierda, a la que calificó de sumisa, mencionando incluso como encaje en un discurso la idea de una izquierda disfrazada de centroderecha.
La fuga de Bolsonaro se produjo tras el balotaje celebrado el domingo pasado, cuando las autoridades le habían pedido entregar su pasaporte por causas judiciales pendientes. El exmandatario viajó a Estados Unidos con apoyo del gobierno argentino, donde se presentó como presidente de su país, aunque luego declaró ser simplemente “líder” de Brasil. La salida provocó rechazo a nivel internacional y entre sectores de la derecha brasileña y de medios opositores a Lula, aunque en este episodio quedó explícito el respaldo de Álvarez.
La noticia se inscribe en un marco de polémica sobre el rol de funcionarios en redes y la influencia de actos públicos en la opinión pública, especialmente cuando se vinculan a crisis regionales y a movimientos políticos emergentes en la región.



