La crisis en la industria de maquinaria agrícola volvió a sumar capítulos este año, con el cierre temporal de la planta de Plantium y Gentec, ubicada en Villa Constitución, provincia de Santa Fe, y una marcada reducción de personal.

La empresa argentina, reconocida por sus desarrollos tecnológicos para el sector rural, ejecutó el despido de 84 trabajadores en su planta santafesina y también llevó a cabo desvinculaciones en la ciudad de Rosario. A cargo de las compañías está Jorge Gentili, quien habló con la prensa con el objetivo de brindar certezas ante la situación y dijo que la intención es retomar las operaciones más adelante bajo una estructura mucho más reducida, de entre 60 y 70 personas. Infobae intentó contactarlo para ampliar comentarios, pero rechazó hablar más al respecto.

La decisión se dio a conocer este viernes 30 de octubre, cuando los trabajadores llegaron a la fábrica y encontraron las puertas cerradas. La empresa avanzó con los telegramas de despido mientras negociaba con el sindicato para acordar retiros voluntarios.

Gentili, propietario y CEO de ambas compañías, reconoció la gravedad de la coyuntura y explicó que se llegó a un límite tras varios meses de intentar sostener la actividad mediante endeudamiento y búsqueda de inversores. “Es imposible, pensé que lo íbamos a sortear; Expoagro y AgroActiva no aportaron lo esperado y seguíamos endeudándonos. No vendíamos la cantidad que necesitábamos. Llegué a un límite que no puedo superar”, afirmó ante la prensa.

Aclaró que su objetivo no es abandonar el negocio, sino reformular la empresa para continuar operando con un personal mucho menor. No obstante, admitió que actualmente no dispone de los recursos para afrontar las indemnizaciones de los trabajadores despedidos.

La situación de Plantium y Gentec se explica por una combinación de factores que afectó tanto la demanda de tecnología agropecuaria como la capacidad financiera de las compañías. Gentili explicó que Gentec depende de fabricantes de maquinaria agrícola, varios de los cuales atraviesan dificultades. Entre sus clientes mencionó a Metalfor, Pauny y AGCO, cuyos problemas comerciales incidieron directamente en su actividad.

Según relató, la empresa enfrentó unos 500 millones de pesos en problemas de cobranza, entre cheques rechazados y saldos de cuentas pendientes. También señaló dificultades de pago por parte de Pauny y una interrupción de las compras por parte de AGCO.

La ausencia de ingresos se sumó a una demanda que no respondió a las expectativas; Gentili había confiado en una recuperación durante Expoagro y AgroActiva, pero los resultados no alcanzaron para revertir la situación. Mientras esperaba una mejora, continuó recurriendo al endeudamiento para financiar gastos operativos y salarios.

La firma no informó aún un plan concreto para la continuidad de la operación ni un calendario de próximos pasos para su planta y su personal.