El riesgo país argentino volvió a trepar y dejó la frontera de los 800 puntos, alcanzando un máximo de 829 unidades este martes, el nivel más alto desde octubre del año pasado. La subida se da en un contexto de elecciones de medio término en Estados Unidos, donde algunas proyecciones señalan que Donald Trump podría perder poder en el Congreso.

Con un gobierno estadounidense más debilitado, los operadores del mercado comienzan a dudar de la capacidad de la administración republicana para respaldar a Argentina frente a los vencimientos de bonos del año que viene. Esa lectura se agrava por la relación del país con el FMI, que mantiene prerrogativas en cobros, lo que alimenta las perspectivas de una mayor presión sobre la deuda argentina.

Como resultado, aumentan las probabilidades de impago y se intensifican las ventas de bonos argentinos. Esto provoca que los bonos locales bajen de precio y, en consecuencia, suban las tasas de rendimiento, fenómeno que alimenta la subida del riesgo país.

El estratega de Cocos, Alan Versalli, señaló que la variación del riesgo país responde a factores tanto externos como internos. En el plano externo, mencionó que una derrota contundente del oficialismo en Estados Unidos podría reducir el margen político del Tesoro para sostener el respaldo a la Argentina; añadió además la volatilidad del petróleo por el conflicto entre Irán, la caída de las tecnológicas y el ruido político en Brasil tras la victoria de Lula.

Por dentro, indicó que la actividad no muestra repunte en los últimos datos del tercer trimestre y que los ingresos reales de los trabajadores privados siguen por debajo del inicio de la gestión. A ello se suma que el Banco Central fue moderando el ritmo de compra de divisas. Todo esto empuja al mercado a incorporar una prima electoral cada vez más alta, con el riesgo país en niveles máximos desde octubre de 2025.

Desde GMA Capital coincidieron en que el mercado de deuda empieza a incorporar una mayor incertidumbre sobre el escenario electoral de 2027, a la vez que se observa una apreciación del peso frente a las monedas de los socios comerciales; advierten, eso sí, de que esa divergencia no puede sostenerse por mucho tiempo.

Un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI) plantea que para que el riesgo país logre una recuperación sostenida deben despejarse las dudas que pesan sobre la deuda argentina.

En el plano oficial, voces del Gobierno insistieron en las últimas semanas en que Argentina no enfrentará problemas para hacer frente a sus vencimientos. En un acto de la Unión Industrial Argentina, Luis Caputo afirmó: “Hoy hay dólares, mañana va a haber más, pasado más y dentro de seis años muchísimos más”. El equipo económico calcula que dispone de unos US$125.000 millones para asegurar los próximos pagos.

En el mercado, sin embargo, persiste la preocupación de que Trump podría cancelar el swap con el Tesoro de Estados Unidos en un año electoral, un escenario que históricamente eleva la dolarización.