Óscar Puente comunicó este martes que deja el cargo de ministro de Transportes y que no buscará la reelección en las próximas elecciones generales. La decisión se produce después del accidente ferroviario de la semana pasada, que dejó 69 personas fallecidas y más de cien heridas, según los datos oficiales.

Durante su intervención ante la Diputación Permanente del Congreso, Puente afirmó haber tomado la decisión tan pronto como tuvo conocimiento del siniestro ocurrido en Urda, cuando dos trenes de alta velocidad colisionaron y desataron la tragedia. Con este hecho, el ministro mencionó que no era sostenible cumplir en el cargo tras dos incidentes de gravedad en menos de un año.

A este episodio se suma el accidente de Adamuz, en la provincia de Córdoba, ocurrido el 18 de enero y que dejó 48 víctimas fatales. Tras el hecho de Urda, el presidente Pedro Sánchez había señalado que no era aceptable para España enfrentar dos accidentes de tren en un mismo año.

Puente era considerado un dirigente con perfil mediático y con habilidad para gestionar redes sociales. Antes de asumir como ministro, fue alcalde de Valladolid y era visto como una de las máximas figuras del PSOE, incluso imaginándose como posible sucesor de Sánchez dentro del partido.

Antes de la crisis, las encuestas ya mostraban una situación complicada para el PSOE; tras los dos siniestros, la caída de apoyo se acentuó en los sondeos. A 26 días de las elecciones, la decisión del ministro busca atenuar el golpe ante los votantes y reforzar la señal de responsabilidad del Gobierno en medio de la contienda electoral.