En un contexto donde la inteligencia artificial ya forma parte del día a día empresarial, surge la necesidad de entender cómo seguir generando valor con esta tecnología. En ese marco, LA NACIÓN dialogó con Luiz Meisler, máximo referente de Oracle en la región y responsable de impulsar el liderazgo de la compañía en Latinoamérica. Con casi 30 años dentro de la firma, ha trabajado con una diversidad de clientes, ayudando a transformar sus negocios y a usar la tecnología como puente hacia la innovación. En la entrevista, abordó el estado de la IA, sus desafíos, el nivel de adopción en América Latina y en Argentina, y dónde radica el potencial de éxito para la región.

Meisler sostiene que la IA ya está incidiendo en la forma de hacer negocio, más allá de un simple experimento. Aunque no considera un cambio radical inmediato, sí lo define como una evolución en la que la tecnología aprende dentro de cada empresa y ya se observan múltiples aplicaciones y beneficios concretos.

Sobre la adopción en la región, el ejecutivo enfatizó que el potencial de América Latina es gigantesco. Instó a las empresas a tomar la tecnología por sus propias manos y no delegar en otros lo que corresponde hacer. Valoró la creatividad de los empresarios latinoamericanos, su aversión a rendirse ante el error y la posibilidad de que la región aporte soluciones de negocio específicas. En ese marco, destacó que Argentina cuenta con oportunidades relevantes.

En relación a las preocupaciones sobre la pérdida de empleos, Meisler afirmó que es difícil prever el futuro con certeza. Sin embargo, señaló que lo que podría marcar la diferencia es una combinación de estudio continuo y un networking sólido. Para él, la clave está en transformarse y retransformarse de forma permanente, incluso compartiendo una experiencia personal: a veces se plantea la posibilidad de perder su puesto como motor para mantener la competitividad.

Sobre el debate entre el papel de los modelos y el de la infraestructura, el ejecutivo indicó que la base de todo es la infraestructura y que la demanda actual es elevada. Señaló que, cuando los centros de datos entren en operación plena, se podrá optimizar el costo asociado al procesamiento. Citó al CEO de Nvidia, Jensen Huang, para sostener que, con la expansión de la oferta tecnológica, es razonable anticipar una caída de costos a futuro.