Pierre Gasly pisó el Autódromo de Interlagos con un inicio de semana frenético: a las 6 de la mañana fue llamado para un control antidopaje sorpresivo, dentro de los procedimientos aleatorios de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) aplicables a todos los competidores de la FIA. En el paddock, el francés de Alpine dejó claro que la madrugada no le dejó un buen sabor: “no estoy de muy buen humor; fue una mala noche”, comentó a la prensa, entre las que se encontraba Motorsport Week. El procedimiento, aunque poco habitual en su horario, forma parte de un sistema de controles imprevisibles que pueden ocurrir en cualquier momento, incluso fuera de las jornadas de carrera. La AMA advierte que no realizar la prueba equivale a un resultado positivo con las sanciones que ello conlleva. Gasly cumplió con el trámite.
Pese a ese mal comienzo, el piloto galo encontró un motivo para cambiar el ánimo: Interlagos es para él un circuito especial, donde consiguió dos podios en la Fórmula 1, el primero en 2019 y el segundo, ya en 2024, bajo lluvia. Con el pronóstico de condiciones húmedas para la carrera de domingo, Gasly se mostró optimista: “parece que va a llover, así que estoy muy emocionado”.
La semana anterior también dejó un sabor amargo. En el Gran Premio de la Ciudad de México, Gasly terminó décimo y fue promovido provisionalmente al noveno puesto por la sanción a Oscar Piastri. Sin embargo, los comisarios deportivos le aplicaron luego una penalización de 30 segundos por una infracción relacionada con una bandera amarilla, lo que lo relegó al 17º lugar en la clasificación final y sumó dos puntos a su licencia. Franco Colapinto atravesó una situación similar: terminó octavo, pero fue reclasificado a 15º.
Gasly no buscó excusas y asumió la responsabilidad de la penalización. “Al final del día, no reduje lo suficiente la velocidad, así que asumo toda la responsabilidad por la infracción con la bandera amarilla”, declaró. Admitió que el accidente se produjo justo delante de él, en la curva 1, y que allí un panel de la curva 3 mostraba luces verdes y amarillas de forma alterna, pero dejó claro que mantiene su postura ante las normas de seguridad y no está dispuesto a discutir la sanción. Con estos resultados, el francés llega a Interlagos ubicado en la posición 10 del campeonato de pilotos.



