En Navahermosa, el pequeño municipio al suroeste de Madrid donde nacieron los padres de Jesús de Miguel y donde viven sus abuelos, se llevó a cabo el funeral del delantero del Tenerife, de 30 años. De Miguel perdió la vida el martes después de chocar con el portero del Andorra, Jesús Owono, en un partido de la Segunda División disputado el lunes.
El cortejo fúnebre recorrió las calles de la localidad y frente a la iglesia se congregaron cerca de 400 personas. Los jugadores del Tenerife cargaron con el féretro y lo trasladaron hasta el interior del templo para la ceremonia.
Entre las personalidades que se acercaron al acto estuvieron Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, y Luis de la Fuente, entrenador de la selección campeona del mundo. De la Fuente expresó que, desde el dolor, el fútbol debe unirse y acompañar a los familiares en este momento tan difícil.
La familia de De Miguel, a través de un representante, agradeció las muestras de apoyo recibidas desde la tragedia y pidió respeto por su intimidad para enfrentar la pérdida con la serenidad necesaria. Reiteraron su agradecimiento por cada mensaje, llamada y gesto de cariño.
Navahermosa, puesto a unos 100 kilómetros de la capital y con unos 2.000 habitantes, izó banderas a media asta desde que el ayuntamiento declaró tres días de duelo el martes, día en que falleció el jugador.
En paralelo, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) comunicó la solicitud de aplazar todos los partidos profesionales del fin de semana, señalando que es por “respeto” y “humanidad” ante la pérdida de De Miguel. Los jugadores de todas las categorías, tras ser consultados por el sindicato, expresaron por unanimidad que la próxima jornada no debía disputarse, argumentando que no se daban las condiciones psicológicas y humanas para competir con normalidad. La AFE indicó que, pese a la dificultad de reprogramar, es imprescindible anteponer a las personas sobre intereses deportivos y económicos.
Varios encuentros ya habían sido pospuestos esa semana, especialmente en la Copa del Rey y la Copa de la Reina, y también se suspendieron o reprogramaron compromisos de Tenerife, Andorra y Castellón, antiguo club de Jesús de Miguel.



