Franco Colapinto, piloto argentino de 23 años, puso fin a una serie negativa en la Fórmula 1 al terminar en octavo lugar el Gran Premio de la Ciudad de México, disputado en el Autódromo Hermanos Rodríguez con el Alpine A526. Su actuación fue superior a la de su compañero de escudería, Pierre Gasly, y significó volver a sumar tras cuatro carreras sin puntuar.

Partiendo desde la 11ª posición, el pilarense protagonizó una salida brillante, ganando tres lugares y dejando atrás a talento de la talla de Gasly, Lando Norris y Nico Hülkenberg. La maniobra inicial se vio favorecida por el trompo de Isack Hadjar tras un roce entre George Russell y el propio Hadjar. Tras la prueba, Colapinto valoró el inicio como “muy bueno”, destacando la Möglichkeit de avanzar puntos temprano.

En la primera fase de la carrera mostró un buen ritmo con los neumáticos medios, alineando con una estrategia de una sola parada. Aunque Norris y Oscar Piastri, ambos de McLaren, pudieron superarlo, el argentino mantuvo la concentración para intentar escalar posiciones a lo largo de la prueba.

Colapinto terminó destacándose como el referente de Alpine en la carrera. Gasly optó por una estrategia distinta, iniciando con blandos y entrando primero a boxes para cambiar a blandos; Colapinto, en cambio, realizó su detención en la vuelta 35 y, con compuestos blandos más frescos, logró pasar a su compañero en la recta principal.

Después de regresar a la pista en la 13ª posición, el argentino escaló hasta el noveno gracias a las detenciones de otros rivales y, pese a un rendimiento sólido del Alpine, siguió luchando por sumar más. En el tramo final, estuvo atento a la batalla entre Piastri y Lindblad tras la reanudación de la carrera por la bandera roja, quedando a la expectativa de cualquier oportunidad. Un toque entre el australiano y el inglés dejó al McLaren fuera de combate, y, si se decide penalizar a Piastri tras la investigación, Colapinto podría ascender nuevamente en la clasificación.

Con el objetivo claro de terminar entre los puntos, el joven piloto sostuvo su octava posición hasta la meta, cerrando una jornada que representó un respiro tras varias cancelaciones en Azerbaiyán, Singapur, Malasia y Estados Unidos. Vuelvo a México con la esperanza de reivindicarse, y la actuación de Colapinto, sin duda, cumplió esa función.

En cuanto al aspecto técnico, la participación de Colapinto estuvo condicionada por la regla de Alpine que impone ceder el automóvil a un novato de su academia para una de las prácticas del viernes. En esta ocasión, el coche fue asignado al italiano Gabriele Mini, lo que dejó al argentino fuera de la primera tanda. Aun así, quedó muy cerca de meterse en la Q3, demostrando que el menor rodaje no impidió rendir a buen nivel.