Francesc Fábregas Soler es, al mismo tiempo, entrenador, referente futbolístico y accionista minoritario del Como 1907, un club que hoy disputa su primer tramo de Champions League tras ascender de la Serie B. En 2022, a los 35 años, el catalán se incorporó al club italiano con un doble rol: seguir jugando y asumir la dirección técnica, firmando por dos temporadas y entrando en la propiedad.

Su llegada no fue solo para competir, sino para encarar un proyecto a largo plazo. Fábregas declaró entonces que buscaba acompañar al Como en un proceso sostenido, más allá de su contrato inicial. Los hermanos Hartono, Michael y Robert, dueños del club desde 2019, respaldan esa visión: devolver al Como a la Serie A, la máxima división italiana, de la que estuvo ausente desde la campaña 2002-2003. El plan tuvo su base en un crecimiento gradual: de trece participaciones en Serie A y treinta y tres en Serie B a un proyecto que aspira a sostenerse en el tiempo.

Antes de su aventura en Como, Fábregas dejó una huella amplia: formó parte de la Masía junto a Lionel Messi, se fue al Arsenal a los 16 años, regresó al Barcelona y levantó dos Eurocopas y un Mundial con España. Su camiseta número 10 definía un perfil de juego de anticipación y visión de campo, atributos que intenta trasladar al equipo en su rol dual de técnico y capitán.

A nivel humano y deportivo, es recordada su capacidad para ver oportunidades: pases filtrados, espacions libres y desmarques que otros no detectan. En 2022, al sumarse al club italiano, habló de un proyecto que le ofrecía la posibilidad de crecer fuera del campo y de construir un camino conjunto con el Como.

En la temporada 2025-26, el Como compite en la Champions League por primera vez. En el último partido de la competencia, el equipo venció 9-1 como visitante al Lens francés. Este Lens, según esa crónica, marcha cuarto en su liga y está superado por PSG, Real Madrid y Arsenal; mientras tanto, en la Serie A, el Como figura entre los equipos que pelean posiciones de liderazgo, por detrás de Lazio, Inter y Roma.

Paralelamente, el propio Fábregas dejó ciertas marcas en el vestuario que formaron parte del debate público: en una oportunidad, pidió a sus jugadores que redujeran el ritmo de celebración tras un contundente 4-0 ante Manchester United durante una Champions, un gesto que luego reconoció haber interpretado de modo fallido.

Aquel vínculo entre Messi y Fábregas quedó en la memoria de los aficionados: se comenta que el amigo del rosario de la Pulga le regaló una camiseta del Como que luego fue lucida por el hijo de Messi, Ciro, en algún momento. Más allá de las anécdotas, lo concreto es que el proyecto de Fábregas y de los Hartono busca hacer del Como un equipo que, en el corto plazo, recupere su lugar en la élite del fútbol italiano y, a la vez, mantenga una dinámica competitiva en Europa.