Una alegría marcada por el Riachuelo se ha instalado en Boca tras ratificar que, a partir de noviembre, tiene la chance de cerrar el año con un logro de peso. Si bien la Libertadores siguió siendo el gran objetivo desde 2007 y volverá a competir en 2027 tras la victoria frente a River, el optimismo se centra ahora en completar un semestre único a partir de cinco frentes posibles.

La Sudamericana aparece como prioridad, con la posibilidad de obtener un título internacional el 21 de noviembre en Barranquilla frente a Atlético Mineiro, dirigido por Eduardo Domínguez, y asegurar así un trofeo que vendría a sumar al historial.

Pero además, Boca podría mirar la Tabla Anual para cortar el año como campeón del torneo de liga: si el conjunto azul y oro vence a Defensa y Justicia en la próxima fecha, quedarán dependientes de sus propios resultados y no de otros cotejos entre Argentinos Juniors, Atlético Tucumán, Huracán o Rosario Central frente a Estudiantes de Río Cuarto (ya descendido).

Otra vía es el Torneo Clausura: alcanzando la postemporada, el equipo buscaría la corona en la final prevista para el 12 de diciembre, Día del Hincha de Boca, en el estadio Ciudad de La Plata. Si se consagra, la siguiente parada sería ante Belgrano en Córdoba para definir el Trofeo de Campeones.

La Copa Argentina también suma, con la fecha de la final fijada para el 2 de diciembre ante Platense, aún sin sede confirmada. Para avanzar al choque decisivo con el Calamar, Boca debe primero eliminar a Banfield, el sábado 14 de noviembre en Mendoza, durante la ventana FIFA.

Con estos frentes abiertos, el equipo se apoya en una estructura que ha mostrado solvencia: Alvaro Montero en el arco, una defensa que proyecta a Lautaro Blanco como lateral, un mediocampo con Leandro Paredes como eje y acompañantes como Santiago Ascacíbar y Milton Delgado, y un tridente ofensivo con Leonel Flores y Miguel Merentiel como referencias, pese a algunas irregularidades mostradas ante el Superclásico.

Arruabarrena, que ha ganado todos los clásicos salvo el interzonal contra Racing (1-1, aunque luego venció al conjunto celeste en Copa Argentina), se mantiene sereno y enfocado: el objetivo sigue vigente y la gente ya sueña, pero el técnico advierte que todavía falta mucho por conseguir.