Ayer por la tarde, la Bombonera fue escenario de uno de los Superclásicos más encendidos de los últimos años. Por la magnitud del encuentro, por lo que estaba en juego y porque ambos protagonistas lo vivieron como si fuera una final, el Alberto J. Armando se convirtió en una caldera. Boca salió a la cancha con el objetivo claro de vencer a su clásico rival y asomarse a la pelea por el título; de ganar, quedaría a un paso de consagrarse en la Tabla Anual al quedar a la espera del resultado frente a Defensa y Justicia la próxima fecha.
El marco del partido fue de color y ruido: la hinchada boquense desplegó miles de paraguas y sombrillas gigantes que rodearon los cuatro costados, mientras el público acompañaba con cánticos que se volvieron inevitables al momento de la entrada de los jugadores. El estadio mostró su habitual despliegue: pirotecnia por encima de la zona de palcos y homenajes a Diego Armando Maradona, presente en pantallas y telones que decoraron las populares.
Antes del silbatazo inicial, se guardó un minuto de silencio en honor a la madre del entrenador de la Selección argentina, Lionel Scaloni. En lo futbolístico, el inicio no fue equitativo: Nicolás Ramírez, que tenía la lupa puesta desde la previa, pitó el comienzo y, poco después, debió intervenir. No observó una infracción de Lucas Martínez Quarta contra Miguel Merentiel que parecía una ocasión manifiesta de gol, y Boca estalló para reclamar. Al revisar la jugada en la pantalla, el árbitro, asesorado por el VAR, Silvio Trucco, corrigió su fallo y mostró la tarjeta roja para el defensor central, lo que desató las protestas de River.
La expulsión temprana de Martínez Quarta fue un golpe duro para los visitantes y se celebró como un gol en las tribunas. Tras varios minutos de reclamos, el defensor dejó el campo y se retiró por el túnel visitante, dejando a River con diez jugadores.
A partir de ese momento, Boca trató de sostener la ventaja y de aprovechar la situación numérica, mientras River buscó reacomodarse para sostener el partido. El resultado dejó al equipo xeneize aún con opciones claras en el marco de la Tabla Anual, a un paso de consumar el objetivo si mantiene el rendimiento frente a Defensa y Justicia la semana entrante.



