Con la llegada del verano, Punta del Este se mantiene como uno de los destinos preferidos por viajeros argentinos de clase alta, que suelen iniciar las reservas en junio. Desde la inmobiliaria Pereyra señalan que la demanda local se suma a la extranjera y que, en los últimos cinco años, esta última creció notablemente.

Santiago Pereyra afirma que la temporada llegó adelantada y que, para asegurar un lugar en zonas deseadas, muchos se anticipan. En paralelo, Rodrigo Taboada, de Riba Desarrollos, indica que en uno de sus proyectos en Manantiales la primera quincena de enero se agotó rápido, tal como ocurrió con lo reservado para julio en esa zona.

Este fenómeno no es exclusivo de Manantiales: Pereyra comenta que, en su cartera, el 90% de las reservas para Año Nuevo y para la primera quincena de enero ya están efectuadas, y advierte que la disponibilidad en el segmento premium para esas fechas es prácticamente nula. En cuanto a la evolución de la demanda, el informe del Ministerio de Turismo de Uruguay señala que, en el primer trimestre de 2026, Punta del Este recibió 333.276 turistas.

La valoración de la actividad la comparte Javier Sena, quien ocupa la vicepresidencia de la Cámara Inmobiliaria de Punta del Este y es presidente de la Federación de Cámaras del Uruguay y director de la Cámara de Turismo. Según Sena, más allá del año pasado, el flujo de consultas es alto y la participación de argentinos es mayoritaria: entre el 60% y 65% de los alquileres corresponde a argentinos; el 25% restante corresponde a uruguayos que viven en el exterior, y el resto se reparte entre brasileños, paraguayos, chilenos y europeos.

Alejandra Covello, titular de Covello Propiedades, advierte sobre la necesidad de ser cautos ante los ajustes de precios: varios propietarios incrementaron sus tarifas alrededor de un 30%, lo que podría llevar a que los potenciales inquilinos comparen con otros destinos.

El calendario es clave para entender la oferta y el costo: la semana de Año Nuevo representa el pico absoluto de demanda y es cuando se registran los valores más altos por noche, con fin de año que puede resultar hasta un 30% más caro que el promedio de la temporada. Después de esa ola, la primera quincena de enero continúa como el periodo de mayor demanda y marca el precio de referencia.

A partir de la segunda quincena de enero, los precios y la demanda empiezan a disminuir, con reducciones de entre 25% y 45% según la zona; en febrero, las tarifas tienden a bajar aún más, abriendo oportunidades para quienes pueden flexibilizar las fechas.