El crecimiento de los centros de datos destinados a la inteligencia artificial está enfrentando una creciente resistencia de cara a las elecciones de medio término, que se celebrarán el 3 de noviembre en Estados Unidos. Estas instalaciones, pensadas para sostener el impulso de tecnologías de IA, también generan críticas a nivel local.

Según Reuters, Ohio es el estado con mayor número de propuestas electorales relacionadas con estos complejos. En total, votantes de 38 jurisdicciones locales deberán considerar al menos 41 medidas que buscan retrasar, prohibir o imponer nuevos requisitos a estos centros de procesamiento de gran escala.

Antes de que las propuestas lleguen a la boleta, la mayor parte de los estados exige campañas de recolección de firmas u otros indicios de apoyo público para habilitarlas. En este marco, Jessica Baker, representante de Conserve Ohio, señaló que la iniciativa tiene respaldo tanto de demócratas como de republicanos para frenar la construcción de ciertos centros; afirmó que, a fin de cuentas, “todos queremos lo mismo”. Las preocupaciones que subyacen al rechazo incluyen el consumo de electricidad y el uso de agua que demandan estas instalaciones. Aunque se discuten soluciones como reactores nucleares, muchos vecinos temen que la cercanía de estos sitios implique riesgos para la salud de sus hijos, como el asma.

Si los votantes de Ohio aprueban restricciones, los desarrolladores podrían redirigir parte de la demanda a otros emplazamientos en lugar de abandonar el negocio por completo, afirmó Baron Fung, analista de Dell’Oro Group.

En el plano corporativo, Alphabet, la matriz de Google, registró una caída cercana al 11% en operaciones tras el cierre de Wall Street tras presentar resultados del tercer trimestre que no superaron las expectativas en varias líneas de negocio. La compañía reportó ingresos de US$111.2 mil millones, excluidos los pagos a socios, cifra ligeramente por debajo de lo esperado por los analistas. La principal fuente de preocupación fue el negocio de publicidad, que representa una pieza central para financiar la expansión en IA, según Bloomberg.