Un grupo de ciudadanos autoconvocados se instaló este martes frente a la sede del Congreso de Paraguay para exigir la restitución de sus ahorros depositados en Ueno Bank, la entidad intervenida por problemas de solvencia. Además, reclamaron un juicio político contra el presidente Santiago Peña.
Con carteles, un parlante y camisetas de la Albirroja, los manifestantes anunciaron que pasarían la noche en la Plaza de Armas, pegada al Parlamento, para expresar su descontento ante la crisis asociada a la gestión de Ueno.
Uno de los organizadores, Jorge Ramírez, comentó a EFE que la demanda principal es la devolución de los fondos y la clausura de la entidad, y adelantó que buscarán reunir firmas para respaldar esa petición. También dio su apoyo a un eventual juicio político contra Peña, afirmando que lo que quieren es que el presidente ya no esté al frente del país. Ramírez añadió que, tras la detención de ocho directivos de Ueno Bank —el último identificado fue Miguel Almada—, aún faltarían arrestos dentro de la jefatura, sin confirmar nombres.
El portavoz declaró haber quedado sin recursos luego de que su salario fuera congelado en el marco del procedimiento iniciado por el Banco Central del Paraguay (BCP), situación que, afirmó, afecta a numerosos paraguayos. Criticó al Banco Central por “enriquecerse” y dejó entrever que muchos ciudadanos están atravesando problemas similares.
La vigilia se dio luego de que cientos de personas se reunieron previamente en el Panteón de los Héroes, en el centro de Asunción; la Policía disolvió la concentración tras disturbios que Ramírez atribuyó a infiltrados.
Este martes, el BCP anunció por unanimidad el inicio de un “procedimiento de resolución” de Ueno, tras constatar una insuficiencia de solvencia por debajo del 50% del mínimo exigido. Posteriormente, Carlos Carvallo, presidente del emisor y hasta ahora al frente de Financiera Ueno —ahora convertida en Ueno Bank— comunicó que presentó su renuncia y envió una carta al Senado. En su reemplazo, Liana Caballero asumió la conducción interina del banco central.
La decisión del BCP genera preocupación entre ahorristas y otros sectores, como los pensionados, ya que Ueno también administra inversiones del Instituto de Previsión Social (IPS), el fondo de jubilación de gran parte de los trabajadores del país. Este panorama añade tensión a la incertidumbre sobre el destino de los depósitos y los activos gestionados por la entidad intervenida.



