El Senado tiene en agenda para este miércoles por la tarde un plenario de comisiones que deberá abordar la Ley de Discapacidad. Un sector del oficialismo apuesta a emitir dictamen tal como fue aprobado por la Cámara de Diputados, dejando la iniciativa lista para su tratamiento en la próxima sesión tras la visita del Papa León XIV.
La posibilidad de avanzar está condicionada, sobre todo, a si las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Población y Desarrollo Humano logran quórum, dado que numerosos senadores están ausentes por motivos de la cobertura de las elecciones de medio término en Estados Unidos. Aunque no hubo cifras oficiales, la mayoría de los legisladores viajaron a observar los comicios, lo que alimenta la duda sobre si habrá sesión esta semana.
A esto se suma la resistencia que genera el texto en sectores del Gobierno, que prefieren que el tema no avance. Uno de los más críticos es el ministro de Economía, Luis Caputo, lo que complica la dinámica interna.
Este escenario incidió para que el proyecto no se tratara en comisiones la semana pasada, cuando el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Agustín Monteverde (LLA-Capital), decidió atender las demandas de la Casa Rosada y postergó el inicio del debate.
La propuesta busca convertir en permanentes las protecciones centrales de la Ley de Emergencia en Discapacidad, cuyo marco expirará a fin de año. En la práctica, representa una derrota política para el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem (La Rioja), quien tuvo que ceder a la mayoría de los reclamos de la oposición para evitar una prórroga más amplia, que habría extendido la emergencia hasta el 31 de diciembre del año próximo.
Entre sus rasgos, la iniciativa mantiene la pensión no contributiva y el sistema de prestaciones básicas sin régimen transitorio. En materia de pensiones, fija un monto equivalente al 70% del haber mínimo jubilatorio y preserva el Certificado Único de Discapacidad (CUD) como requisito fundamental de acceso. Permite compatibilizar el beneficio con trabajo registrado o monotributo siempre que los ingresos no superen dos salarios mínimos, vitales y móviles; si se excede, la prestación se suspende sin eliminarla definitivamente y se reactiva al terminar el vínculo laboral.
También conserva el nomenclador universal y el arancel único de cumplimiento obligatorio para obras sociales, prepagas y el Estado, con actualizaciones automáticas vinculadas a la movilidad jubilatoria. Además garantiza la cobertura de Incluir Salud para los titulares de pensiones y establece el marco presupuestario destinado a ese programa.



