La Unión Industrial Argentina (UIA) llega a su Conferencia Industrial 2026 con fuertes cuestionamientos a la política económica del Gobierno y con alertas sobre la caída de la producción y del empleo. En la víspera del encuentro, programado para este martes con la participación del ministro de Economía, Luis Caputo, el presidente de la entidad, Martín Rappallini, sostuvo que mantener el actual endurecimiento monetario y cambiario podría profundizar el estancamiento.

El dirigente indicó que el sector es particularmente afectado por el conjunto de medidas y señaló que hay ramas con caídas entre 10% y 20%, entre ellas textiles, calzado, metalmecánica, materiales para la construcción y alimentos. Estas declaraciones se dan en un contexto en el que la actividad manufacturera mostró signos de debilidad en los últimos meses.

Según datos del INDEC, la actividad manufacturera acumula una contracción del 2,7% entre enero y agosto, y la caída alcanza el 7,4% desde noviembre de 2023. Sin contar la pandemia, la industria atraviesa una de sus crisis más severas en décadas.

Rappallini reconoció algunos objetivos del programa oficial, como el ordenamiento de las cuentas públicas y la reducción de la inflación, pero cuestionó el impacto de la apertura comercial y de las restricciones monetarias sobre la base productiva. “Somos el sector más golpeado de este proceso”, afirmó, destacando que varias actividades presentan caídas relevantes.

El presidente de la UIA también puso en duda la posibilidad de una recuperación económica en los próximos meses, afirmó que ya lo venían advirtiendo desde junio y que no se observan condiciones para una reactivación. Además, señaló que un cierre de 2026 sin crecimiento, seguido de un año de estancamiento o recesión, podría complicar seriamente a numerosas empresas.

Entre los principales puntos de fricción, Rappallini mencionó la política monetaria del Banco Central. Criticó los encajes bancarios —en un rango cercano al 45% al 50%—, que, a su juicio, restringen el acceso al crédito para la actividad productiva. Aseguró que el Gobierno busca absorber pesos para contener presiones cambiarias, pero esa estrategia terminaría dañando la producción y el empleo.

“Con este enfoque se seca la plaza y se la deja sin pesos; se puede bajar la inflación, pero a costa de la actividad y del tejido empresarial”, concluyó, destacando la necesidad de equilibrar estabilización macro con dinamismo productivo.