El jefe de Estado argentino, Javier Milei, fue distinguido con el premio Gratitud de la Coalición Latina por Israel durante un acto celebrado en la Iglesia Visión de Futuro, ubicada en Boedo. La entrega estuvo a cargo de Mario Bramnick, titular de la organización, y reconoció el respaldo del Gobierno argentino a Israel y al pueblo judío, así como la decisión de reconocer Jerusalén como capital israelí y avanzar con el traslado de la embajada.
Antes de abordar el conflicto en Medio Oriente, Milei celebró la inminente visita del Papa León XIV al país, señalando que sería la primera desde la llegada de Juan Pablo II en 1987. Expresó que ese encuentro puede fortalecer los valores judeocristianos que, a su juicio, sostienen la civilización occidental y la grandeza de Occidente. Añadió que la reunión papal reunirá a personas con una herencia religiosa compartida y que la fe tiene un papel relevante en el presente, al que, afirmó, la sociedad necesita darle mayor relevancia.
En lo político internacional, Milei volvió a felicitar a Benjamin Netanyahu por haber sido el candidato más votado, al tiempo que consideró imprescindible que Israel cuente con un liderazgo sólido para afrontar la nueva etapa. Días antes, el Presidente ya había saludado al primer ministro tras el resultado electoral del Likud, que lideró las preferencias pero no alcanzó una mayoría para formar gobierno; en aquel momento afirmó que la relación con Israel continuaría siendo estratégica para la Argentina.
El mandatario dejó claro que la defensa de Israel no responde a caprichos personales, sino a que hoy el país es un pilar de valores que la Argentina comparte con el mundo. Señaló que el terrorismo y el antisemitismo buscan romper esos lazos y la confianza en las tradiciones que unen a la región y al país; recordó que la Argentina sufrió atentados contra su sede diplomática en 1992 y contra la AMIA en 1994, los cuales dejaron 114 víctimas fatales inocentes, y recordó que la Justicia vinculó esos hechos a Irán y a Hezbollah, calificándolos de crímenes de lesa humanidad.
En su intervención, Milei contrastó la orientación de su gestión con la de gobiernos anteriores, mencionando que mientras otros firmaron memorandos con Irán, su administración se inclinó por acuerdos con Israel, al que definió como una democracia liberal y un aliado estratégico. Concluyó subrayando la importancia de sostener esa alianza como parte de una política exterior alineada con valores occidentales y con la seguridad regional.



