El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, aseguró este jueves que la relación bilateral no se verá afectada por el resultado de las elecciones legislativas en Estados Unidos y ratificó el respaldo a la gestión de Javier Milei. En una publicación en X, afirmó que los cambios de mayoría en el Congreso no modifican el compromiso de Washington con la Argentina y afirmó que su mensaje es claro: la alianza entre ambos países continúa siendo firme, estratégica y de largo plazo.

El pronunciamiento llega tras las elecciones del martes 3 de noviembre, cuando el Partido Demócrata logró arrebatar a los republicanos la mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado. Este resultado representa un revés político para Trump y abre un nuevo escenario para los próximos años de su mandato.

En Argentina, los efectos de ese resultado tienen relevancia por el vínculo estrecho que Milei ha construido con el presidente estadounidense y por el respaldo financiero que Washington ha brindado a su gestión. Por ahora, el Gobierno argentino no emitió comunicado oficial sobre la victoria demócrata ni sobre la derrota republicana, y no hubo declaraciones públicas del Presidente.

A diferencia de ese silencio, Lamelas resaltó la continuidad de la relación y destacó la relación personal y política entre ambos mandatarios. Indicó que, bajo un eventual nuevo ciclo en Estados Unidos junto a Milei, se está gestando una alianza histórica basada en libertad, confianza y oportunidades para ambas naciones, y agregó que la relación trasciende las coaliciones partidarias porque atiende intereses fundamentales de las dos naciones.

Entre los ejes de cooperación, el embajador señaló que fortalecer a la Argentina también fortalece a Estados Unidos, con metas como más inversiones, mayor comercio, más empleo y mayor seguridad para ambos pueblos. Concluyó affirmando su compromiso de trabajar para convertir esa alianza en resultados concretos y subrayó que la ruta debe ser hacia adelante, sin retrocesos.

El giro político en Washington abre una etapa en la que la oposición podría tener mayor capacidad de control e investigación sobre las decisiones de la administración en los próximos años. En tanto, en Buenos Aires persisten interrogantes sobre el futuro de la asistencia financiera estadounidense, que ha sido una de las expresiones más visibles del respaldo de la Casa Blanca a Milei.