La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil reactivó las expectativas dentro del peronismo y reabrió el debate sobre las candidaturas para 2027. En ese marco, Sergio Massa aparece más como un armador de consensos que como un candidato definido, según lo que circula en un quincho privado en la capital de la provincia de Buenos Aires. Desde el Frente Renovador aseguran que el exministro de Economía está “acordeando puntas”: se reúne con dirigentes de provincia, gobernadores, intendentes y concejales, buscando sumar apoyos de distintos sectores y escuchar a todos. Su equipo afirma que no hay decisión tomada sobre una nueva postulación; de momento, la actividad política no se detiene y Massa continúa recibiendo comitivas de diversas jurisdicciones.
La definición, sostienen, será un proceso conjunto entre las distintas corrientes del Partido Justicialista y no dependerá exclusivamente de Cristina Kirchner, como algunos especulan. En el entorno de Massa remarcan que en 2019 optó por la independencia y por ser “cabeza de ratón” antes que “cola de león”; sin embargo, también reconocen que mantiene un diálogo y respeto con la expresidenta. Por ahora, la prioridad es ampliar el armado y decidir cómo ordenar las candidaturas y bajo qué reglas competirá en 2027.
Esa estrategia empezó a mostrar movimientos en las provincias. En Mendoza, dirigentes del Frente Renovador se unieron a otras expresiones políticas, sindicales y productivas para lanzar Encuentro por Mendoza, un espacio orientado a construir una agenda común centrada en trabajo y producción. La iniciativa reunió a más de 300 participantes en el salón SOEVA, en Godoy Cruz, con la participación de Gabriela Lizana, Roberto Righi y Martín Hinojosa (massismo) junto a Jorge Difonso (Unión Popular). También intervinieron dirigentes de otros sectores. Los organizadores adelantaron que las reuniones se extenderán a distintas regiones mendocinas para llevar la idea de “juntar puntas” a territorio, aunque aún resta definir cómo esa coalición se traducirá en una oferta electoral.
En Buenos Aires, las discusiones son menos armónicas. Tras que Axel Kicillof planteara que el próximo candidato presidencial debería salir de una PASO, La Cámpora reaccionó con mensajes críticos. Fernanda Raverta envió una carta abierta en la que advierte sobre la necesidad de no perder la luna por enfocarse en el dedo y señala tensiones internas respecto a la posibilidad de desafiar a Cristina Kirchner; aunque, en principio, manifiestan su disposición a competir en una PASO si Cristina es la candidata. En ese marco, la convivencia entre las distintas corrientes permanece como un tema clave para definir el camino hacia 2027.



