En febrero de 2025, los visitantes del Patio Malvinas de la Casa Rosada notaron la ausencia de la bandera histórica que flameó en las Islas Malvinas, izada por Dardo Cabo y un grupo de militantes peronistas durante el episodio conocido como Operativo Cóndor. La pieza, que forma parte de la colección dedicada a la soberanía, estaba exhibida en una vitrina de homenaje ubicada en la planta baja, inaugurada por la entonces presidenta Cristina Kirchner el 2 de abril de 2014, durante su segundo mandato.

El motivo oficial para su retiro fue su deterioro: “se retiró para restaurarla por su estado de deterioro”, declaró el vocero presidencial Manuel Adorni. En su momento, y con un tono irónico característico, Adorni calificó de “nostálgicos” a los periodistas que denunciaron la desaparición y cuestionaron la atención del Gobierno frente al reclamo de soberanía sobre las islas.

Ya van 20 meses desde aquel día y la pregunta persiste: ¿cuál es el paradero de la bandera? Aun con el impulso de la ola malvinera en el Mundial y las sanciones a empresas británicas anunciadas por el Gobierno, no se logró destrabar su vuelta a la vitrina. En ese espacio de homenaje siguen inscritas las identidades de los protagonistas de aquella audaz movida para visibilizar el reclamo argentino.

El Museo de la Casa Rosada, responsable del patrimonio histórico, mantiene un silencio que no ayuda a clarificar el estado de la restauración ni los plazos para su restitución. Entretanto, 26 diputados peronistas, encabezados por el legislador Eduardo Valdés, presentaron el mes pasado un pedido de informes para conocer qué trabajos se realizaron sobre la bandera y cuándo podría devolverse al Patio de Malvinas, donde continúa, pese a todo, una gran escultura de aluminio con el contorno de las islas.

En otro plano institucional, la Cancillería incluyó en una lista de ascensos diplomáticos a Esteban Mahiques. Entre los nombres figura también Juan Francisco Gutiérrez Tellería, vinculado al Palacio San Martín por su suegro, el exprocurador del Tesoro Carlos Zannini. Gutiérrez Tellería es propuesto para ascender de la categoría D a la C (ministro de segunda clase); aun así, está lejos de llegar a la categoría A.