A una semana de la llegada del Papa León XIV a la Argentina, el Gobierno prioriza evitar fricciones y coordina de cerca con la Iglesia para garantizar una estadía sin sobresaltos. En los últimos días, Karina Milei, a cargo de la coordinación, ha buscado gestos de acercamiento hacia la jerarquía eclesiástica y reforzó la solicitud de no convertir en eje político el mensaje que traerá el Sumo Pontífice.
En la recta final de los preparativos, los equipos del Ejecutivo trabajan junto a los obispos para cumplir las demandas de la Santa Sede y se implementó un esquema de seguridad sin precedentes para resguardar al Pontífice durante los eventos masivos. Desde el Gobierno sostienen que León XIV no viene a confrontar al Presidente ni a convertirse en un antagonista de su gestión, aun cuando admiten que el modelo económico de Milei difiere de la agenda papal, especialmente en lo social.
“Estamos poniendo mucho esfuerzo en lo logístico y lo financiero; la Iglesia nos pidió que fuéramos ecuménicos y dialogáramos con todas las jurisdicciones para coordinar la organización y lo hicimos”, afirmó una fuente oficial.
Entre las medidas, Milei decretó un feriado nacional para facilitar la concurrencia de fieles a las actividades previstas. Siguiendo la indicación de la Iglesia, representantes de la administración estarán presentes en las tres misas que celebrará el Papa durante su estadía. El Presidente recibirá a León XIV a la salida de la aeronave en Aeroparque y participará de la misa en el Monumento de los Españoles. También se anticipó a los prelados que podrían transmitirse por cadena nacional algunos actos del Pontífice.
Quienes trabajaron con la Iglesia en la organización del itinerario ven a Prevost como portador de un mensaje “universal” y pastoral, acorde a su role de líder de los católicos. El propio Milei calificó el viaje como un “evento histórico” y criticó intentos de reducir la figura papal a la política.
En la cúspide de la Iglesia prefieren evitar tensiones y no dar pasos en falso que desembocaran en un choque con la gestión oficial, preservando así el peso de la visita y del tramo en Claypole, donde se encuentra el Cottolengo Don Orione, hogar de unas 400 personas con discapacidades severas y considerado el plato fuerte de la agenda papal en el país.
Días atrás, Karina Milei pidió a referentes de los bloques de diputados y senadores del oficialismo que asistan al encuentro del domingo en el Palacio Libertad, donde el Papa se reunirá con instituciones del Estado, la sociedad civil y la comunidad diplomática, para promover una actitud conciliadora. “No buscan conflicto”, afirmó uno de los karinistas que participarán del evento.



