La puja por las plazas que renuevan en el Consejo de la Magistratura está al rojo vivo, con el oficialismo en el Senado atravesando internas y desconfianzas. La Casa Rosada pretende quedarse con dos de las cuatro bancas que corresponden a la Cámara alta, pero la matemática y los gestos de reparto podrían complicar ese objetivo. En paralelo, la discusión sobre “cuántas” y “cuándo” se definen los bloques podría traerse abajo si se toma en cuenta lo ocurrido en diciembre pasado, durante el recambio de medio término.

Como en Diputados, entre el 15 y el 31 de este mes deben quedar definidos los ocho representantes que componen el Consejo (cuatro por cada Cámara) y sus suplentes. En el Senado, el escenario se tensó este lunes con la noticia del regreso del riojano Fernando Rejal al bloque kirchnerista, lo que deja a la bancada de José Mayans (Formosa) con un miembro más que La Libertad Avanza.

De cara a la distribución formal, se habla de primera, segunda y tercera minoría. Con los números actuales, el peronismo llega a 22 bancas, Libertarios se mantiene en 21 y la UCR en 10. La maniobra de Rejal, además de su repercusión táctica, trae a la memoria un antecedente reciente: en 2022, con Cristina Kirchner a la cabeza de la Cámara, se le quitó la banca de la segunda minoría al cordobés Luis Juez (actualmente alineado a la coalición que incluye a la alternativa de ultraderecha). El fallo de la Corte Suprema en noviembre de ese año terminó favoreciendo a Juez y desplazando al rionegrino Martín Doñate, un episodio que dejó huellas en la política del cuerpo.

Sin considerar la incidencia de Rejal, la distribución entre kirchneristas y libertarios quedaría empatada. La UCR, por su parte, no tendría problemas para asegurar un escaño correspondiente a la tercera minoría. Todos los bloques deben presentar sus balances ante Victoria Villarruel, la titular designada para la Presidencia de la Cámara; ella aclaró que no se meterá en la disputa y que, en primera instancia, corresponde al pleno resolverla en el recinto.

Si la Casa Rosada no calcula perder terreno en el Senado, habrá presión para que el kirchnerismo mantenga al menos una de las dos bancas pretendidas, o que la UCR no quede sin representación adicional, aunque sea como tercera minoría. Con la agenda pendiente y la voluntad de Balcarce 50 de avanzar, el panorama podría conducir a un Congreso más cerrado y a decretos por delante, a menos que se prioricen acuerdos y proyectos relevantes.

El episodio de Juez sigue vivo entre las filas libertarias: Rejal no integraba la bancada oficial desde el inicio del recambio de diciembre de 2025, y ese dato continúa alimentando la lectura de fuerzas en juego dentro del Consejo y del Senado.