La Papelera del Sur, ubicada en la localidad de Tornquist, confirmó esta semana el cierre definitivo de su planta, gesto que convirtió el tema en el principal asunto local y que impacta a varias familias de la zona. Según comunicaron desde la empresa, la desvinculación alcanzaría a todo el personal.

Este martes (miércoles según la crónica local), delegados del sindicato papelero fueron convocados a una reunión en Bahía Blanca por la oficina de Recursos Humanos de Interpack, firma del Grupo HZ y propietaria de la planta. En ese encuentro les informaron que la fábrica dejaría de funcionar y que no quedaría personal a cargo de la planta.

En total son unas 160 personas las afectadas: 110 trabajadores bajo convenio y unos 50 fuera de convenio. El sindicato señaló que la empresa argumentó que la actividad dejó de ser rentable y que no puede competir con la cartulina importada.

Frente a la noticia, el municipio de Tornquist emitió un repudio público, y el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires intervino de oficio. El gremio, por su parte, adelantó que realizará una asamblea para definir próximos pasos.

Gustavo Lanaro, secretario general de la organización que agrupa a los ex empleados, relató que la convocatoria llegó sin aviso previo. “Nos llamaron por teléfono para ver si podíamos acercarnos a Bahía. No sabíamos qué iba a pasar; cuando llegamos, nos dieron la noticia”, comentó. Reconoció que la situación de la planta era compleja desde hacía tiempo, pero los trabajadores mantenían la esperanza de continuar. “Hoy nos dieron esta noticia y estamos helados”, agregó. Según indicó, la fábrica ya quedó cerrada y hasta colocaron seguridad en el lugar: “Le pusieron seguridad patrimonial, un candado a la Papelera”.

Sobre los motivos, Lanaro indicó que la empresa sostuvo que la producción no es rentable. “Dicen que sobra papel en el mundo y que no es posible competir. Contamos con una máquina bastante antigua y cuesta enfrentar la cartulina que entra desde el exterior, tanto por volumen como por costos”, explicó.

La compañía habría manifestado su intención de pagar las indemnizaciones y completar las liquidaciones durante noviembre. En su comunicado, la Municipalidad de Tornquist sostuvo su “enérgico repudio y profunda preocupación” ante la decisión del Grupo HZ de cerrar de forma definitiva la históricas planta. El texto subrayó que la medida representa “un durísimo golpe para toda la comunidad, dejando a 160 familias sin su fuente de trabajo” y situó el hecho en un marco de crisis industrial a nivel nacional, afectada por las políticas económicas del Gobierno Nacional encabezado por Javier Milei. La comuna expresó también su solidaridad con las familias afectadas y la comunidad local.