El jueves por la mañana, tras completar una visita a una mina de litio en Catamarca, el ministro de Economía, Luis Caputo, ofreció una intervención en Rosario ante representantes de la cadena de valor del RIGI. Durante su exposición, admitió haber perdido una filmina y, en medio del ritmo agitado de su agenda, afirmó que le costaba seguir la presentación con claridad. Quienes presenciaron el momento lo describieron como desprolijo, y Caputo se disculpó indicando que estos días no ha podido ver las cosas con exactitud.

Fuentes cercanas al equipo señalan que el titular de Hacienda atraviesa un cansancio extremo debido a la dinámica de la economía y a la carga de los viajes que realiza, los cuales, dicen, le pasan factura. En ese marco, persiste una tensión con el presidente Javier Milei: el ministro intenta, a su modo, hacerle ver que es necesario corregir el rumbo de las políticas. El vínculo entre ambos no estaría atravesando su mejor momento y esa fricción se siente en el entorno del ministerio.

El episodio revela, en sentido amplio, cómo actúan distintos actores ante una crisis económica. En paralelo, Patricia Bullrich hizo una aparición sorpresiva en una reunión con empresarios y líderes portuarios y afirmó que su postura frente a la crisis económica continúa inalterable, según consta en informes de Página/12. Bullrich está llevando adelante su campaña ante “su” Círculo Rojo, mientras el gobierno afronta tensiones internas que se van manifestando de forma cada vez más explícita.