El especialista en transporte y líder de la Asociación de Transporte Intermodal de América del Sur (AIMAS), Jorge de Mendonça, cuestionó la iniciativa de Federico Sturzenegger para liberalizar el transporte de carga por cabotaje en ríos argentinos. Para él, la propuesta no sería viable si no se incorpora al camión en la ecuación logística.

De Mendonça sostuvo que permitir que una embarcación opere sin importar su bandera y con tripulación de cualquier nacionalidad entre puertos distintos, tal como plantea el proyecto, no genera soluciones reales para el sistema. Afirmó que, tal como está planteado, la idea no resuelve los problemas subyacentes.

Además, señaló que, si, como sostiene Sturzenegger, una embarcación sin regulaciones llegara a dominar el flujo de mercancías, en la práctica no podría lograrlo porque no alcanzaría a la mayoría de los cargadores. Los clientes pequeños y medianos, que componen la mayoría del mercado, quedarían fuera, ya que realizan cargas de menor volumen. Por otra parte, las grandes empresas no realizan operaciones significativas entre puntos fluviales, lo que debilita la lógica de un modelo que prescinda de regulaciones.

El titular de AIMAS afirmó que la estrategia propuesta ignora que la verdadera concentración de estos tráficos, la generación de escala y la reducción de costos operativos y de la huella de carbono están más asociadas al camión que a la navegación desregulada. En su visión, la solución pasa por entender la complementariedad entre las distintas modalidades para mejorar la eficiencia global del sistema logístico.

Según Mendonça, lo adecuado sería que el camión atienda los tramos cortos y el cabotaje fluvial cubra las distancias más largas. Con esa articulación, afirmó, se podría reactivar una cadena de valor más eficiente que incluya a los puertos y a todos los actores involucrados. Si se logra recuperar esa cultura de trabajo conjunto, sostuvo, podría alcanzarse el mayor beneficio.

Estimó que, con una coordinación adecuada, el costo del flete para el cargador podría disminuir en promedio alrededor del 30 por ciento.