Bitcoin (BTC) se mantiene cerca de los US$77.000 por token al cierre de este 31 de octubre, de acuerdo con la billetera virtual Lemon, que registra US$77.426 y un equivalente en pesos de ARS 130.232.053. En la sesión de hoy, la cotización avanzó 0,49% frente a la jornada previa y presenta un incremento del 4,33% respecto de la misma fecha de la semana pasada. Estas oscilaciones se inscriben dentro de la volatilidad habitual que caracteriza a los criptoactivos.

La valoración de mercado de Bitcoin asciende a US$1.552.156.148.439, lo que lo sitúa como el activo digital más influyente dentro del ecosistema y marca su liderazgo frente a otros tokens.

Bitcoin nació en 2009 como una alternativa al sistema financiero tradicional, creada por una entidad cuya identidad permanece desconocida bajo el seudónimo Satoshi Nakamoto. Su idea inicial fue diseñar una forma de dinero electrónico entre pares, sin la necesidad de intermediarios ni bancos.

Con el paso de los años, la tecnología detrás de la red se expandió globalmente y hoy millones de usuarios la emplean tanto con fines de inversión como para efectuar pagos en comercios físicos, tiendas en línea y plataformas digitales. La adopción crece por la posibilidad de realizar transferencias rápidas, de alcance internacional y sin restricciones horarias.

Para operar con Bitcoin, cada usuario utiliza una “billetera digital”, similar a una cuenta desde la que se envían y reciben fondos. A diferencia de sistemas tradicionales, estas transferencias se realizan directamente entre usuarios, sin la intervención de entidades bancarias.

Todas las transacciones quedan registradas en la blockchain, un libro mayor público y compartido que garantiza la transparencia y evita duplicaciones o fraudes. Muchos especialistas consideran a esta tecnología una de las innovaciones más relevantes de la última década.

Las formas de obtener Bitcoin también se han diversificado: se puede adquirir con dinero tradicional, recibir como pago o generarlo mediante la minería, un proceso en el que computadoras potentes validan las operaciones de la red y, como recompensa, se emiten nuevas unidades de BTC.

Más allá de su volatilidad, Bitcoin se ha consolidado como una pieza central del universo cripto y como símbolo de un camino hacia formas de dinero cada vez más digitales, globales y descentralizadas.