Juan Sebastián Verón expresó públicamente su apoyo a Stefano Di Carlo y marcó distancia respecto de la conducción de la AFA que encabeza Claudio “Chiqui” Tapia. Ambos se reunieron en el estadio Monumental para delinear los conos bases de una nueva propuesta para el fútbol argentino, en un marco de postura crítica hacia el manejo actual del fútbol nacional.
En las últimas horas, Verón utilizó sus redes para sumar voces a una críticas al arbitraje durante el Superclásico entre River y Boca, señalando molestias por la actuación de Nicolás Ramírez en el campo y de Silvio Trucco en el VAR. A través de una publicación, el titular de Estudiantes de La Plata dejó en claro su rechazo a supuestos manejos que, a su criterio, perjudican a los clubes y a sus socios, sin mencionar directamente a la AFA.
Si bien no hubo una mención explícita a la institución rectora, las diferencias con la gestión de Tapia quedan expuestas en un contexto de tensiones que ya se volvieron habituales para Verón. De hecho, hace casi un año, sus jugadores respaldaron públicamente a Rosario Central tras la designación del conjunto rosarino como campeón de la Liga Profesional, un episodio que amplificó la distancia entre Verón y la conducción actual del fútbol argentino.
En el plano disciplinario, Verón ya había sido suspendido por tres meses por la AFA, después de increpar al árbitro Darío Herrera al cierre de la Supercopa Internacional que enfrentó a Central y Estudiantes en Santiago del Estero. Más recientemente, el Tribunal de Disciplina impuso a Estudiantes una multa de 50 millones de pesos luego de que el árbitro Sebastián Martínez —sobrino del responsable de árbitros Federico Beligoy— observó a Verón cerca del banco de suplentes de Alexander Medina durante el encuentro frente a San Lorenzo.
La situación mantiene el debate abierto sobre la forma en que se gestiona el fútbol argentino y cómo la relación entre clubes, árbitros y autoridades impacta la convivencia deportiva en una temporada marcada por incidentes y cuestionamientos.



