Una declaración de Kylian Mbappé acerca de Mao Zedong desató una inédita tensión comercial entre LaLiga y el mercado chino. La televisión estatal CCTV suspendió la emisión de la liga española y, en paralelo, tres anunciantes rescindieron sus contratos con el delantero. Además, el Real Madrid tuvo que presentar disculpas ante el episodio. Estas medidas ponen sobre la mesa un negocio audiovisual que, según estimaciones de la prensa española, podría superar los 112 millones de dólares anuales.
El desencadenante fue un fragmento viral de una entrevista que Mbappé concedió en abril al programa francés The Bridge, en el que aludió a un meme con su rostro superpuesto al de Mao Zedong, líder de la República Popular China, al que describió como “un dictador”. La respuesta del gobierno chino desencadenó la retirada de LaLiga en CCTV.
La suspensión continuó durante el último fin de semana: el choque entre Real Madrid y Racing de Santander no se transmitió por CCTV, y la plataforma China Mobile Migu dejó de emitir ese encuentro, aunque sí mantuvo otros cotejos en su programación. En la práctica, la medida afectó a ciertos operadores que ostentan derechos de la competición.
LaLiga considera a China como un mercado estratégico y, en agosto, anunció un acuerdo con China Mobile Migu para emitir los 380 partidos de cada temporada hasta 2030. A ello se suma la relación comercial con China Media Group, titular de CCTV.
Las cifras sobre el valor de este negocio en el mercado chino no son oficiales. Un análisis de Mundo Deportivo, basado en información de Vozpópuli, sugiere que los ingresos audiovisuales de LaLiga en China podrían alcanzar hasta 448 millones de dólares en cuatro temporadas (aproximadamente 112 millones al año). Otra proyección, citada por beIN Sports, sitúa los ingresos anuales en torno a 56 millones, considerando derechos de televisión y acuerdos comerciales. Dado que los montos de los contratos no son públicos y no se conocen las cláusulas de suspensión, aún no hay una estimación definitiva de pérdidas.
El impacto para Mbappé fue inmediato: tres firmas chinas —Dongpeng, Mengniu y Milkground— anunciaron la ruptura de sus acuerdos publicitarios. Fuentes internacionales señalan que los contratos con las dos primeras rondaban los 7,5 millones de dólares, aunque no quedan datos precisos sobre pagos pendientes.
El episodio remite a momentos de crisis en otras ligas, como la NBA en 2019, cuando un mensaje de apoyo a las protestas de Hong Kong llevó a la suspensión de transmisiones y a la ruptura de vínculos comerciales, una situación que hoy sirve de referencia para entender el alcance geopolítico de estas disputas.



