En la continuidad del Torneo Clausura, River Plate consiguió una victoria necesaria frente a Aldosivi, que ya desciende, en un estadio mundialista con público reducido. Los goles llegaron en el tramo final: Beltrán convirtió de penal a los 30 minutos del complemento, tras una mano de Vombergar en la barrera durante un tiro libre ejecutado por Driussi; y Correa selló el 2-0 a los 45 del complemento, aprovechando un avance por la izquierda y un centro de Ortega que terminó cristalizando en su definición.
Antes, River mostró un dominio razonable: terminó con 23 remates al arco y una posesión del 67%, con varias situaciones de peligro. Un tiro libre de Almada impactó en el travesaño marplatense en la primera mitad, y otro intento del propio Almada fue contenido por el arquero Lucas Acosta en la segunda parte. Sin embargo, la actuación colectiva dejó señales de que el equipo aún necesita pulir su funcionamiento.
El encuentro fue áspero y careció de claridad: los pases fueron mayormente cortos y recibió pocas options claras de desequilibrio. Aunque Almada intentó asociarse con Correa y con Lucas Beltrán, que retrocedía para buscar contacto, River no logró desordenar a Aldosivi, que, ya descendido, se pegó a una línea de defensa compacta y buscó profundizar con la cabeza de Vombergar.
A nivel de nerviosismos, aparecieron errores involuntarios de Rivero y Acuña en la salida desde el fondo, lo que generó algo de inquietud en la hinchada presente. En un momento clave, el árbitro Bryan Ferreyra anularía un gol de Moya por fuera de juego, justo tras un choque entre Beltrán y Otamendi.
Con estos 90 minutos, River sostuvo la distancia necesaria y encontró el modo de sumar tres puntos que le permiten avanzar a los octavos de final, disputándose la serie en casa. Por su posición en el Grupo B (cuarto), los cruces se definirán en el estadio Monumental, donde el rendimiento deberá mejorar ante rivales de mayor jerarquía si pretende pelear el título y no depender de resultados ajenos.



