El plazo fijo se presenta como una alternativa de ahorro que garantiza una rentabilidad a partir del dinero depositado. El proceso consiste en dejar una suma en una entidad bancaria durante un periodo previamente acordado y, al vencimiento, el ahorrista recibe de vuelta el capital inicial más los intereses generados.

Durante noviembre, las tasas aplicadas varían de banco a banco. Algunas instituciones ofrecen una TNA (Tasa Nominal Anual) de 19,25%, mientras que otras pueden llegar a pagar hasta 24%.

Si se invierten $2.000.000 durante 30 días en una entidad que pague una TNA de 19,25%, como es el caso del Banco Nación, la ganancia estimada por los intereses sería de aproximadamente $31.643,84. Al finalizar el plazo, el monto total acreditado sería de $2.031.643,84, que incluye el capital inicial y el rendimiento.

El plazo fijo es un instrumento financiero en el que el capital permanece inmovilizado hasta la fecha de vencimiento y la tasa de rendimiento se fija en el momento de la operación. Este tipo de inversión permite calcular de antemano cuánto se recibirá al cierre, siempre que se cumplan las condiciones pactadas y se respete el plazo acordado.

Entre sus ventajas figura la posibilidad de estimar con precisión el rendimiento sin necesidad de monitorear activamente la inversión. No obstante, antes de elegir una entidad conviene comparar las tasas vigentes y evaluar si la rentabilidad obtenida permite preserve el poder adquisitivo frente a la inflación.