En 2005, Hugo Tocalli apuntó a blindar a un argentino que jugaba en Barcelona para evitar que fuera convocado por España, anticipando un fenómeno que luego se repetía. Casi dos décadas después, en marzo de 2022, Javier Mascherano activó una citación inédita para acercar a Nicolás Paz, un joven que entonces integraba las filas del Real Madrid y que era visto como una promesa con doble federación.

La AFA ya utilizaba un sistema de detección de hijos de argentinos en el exterior para integrarlos a las selecciones juveniles. En ese marco, Juan Martín Tassi coordinaba el proyecto: recopilaba datos, filtraba talentos y se acercaba a las familias para gestionar cesiones. En el caso de Paz, el hecho de que jugara en un club de alta exposición y que su padre, Pablo Paz, haya sido jugador de la selección argentina, facilitó su identificación. A partir de allí, Mascherano propuso que siete chicos entrenaran con la Sub 20 para luego, si eran citados por la mayor, liberar sus clubes. Así nació el concepto de europibes y se selló, a nivel simbólico, el traspaso de la camiseta 10 entre generaciones.

El debut de Paz con la Albiceleste fue, a diferencia del histórico estreno de Messi, en un entorno íntimo: un empate ante Estados Unidos en el predio de Ezeiza, sin la exposición de un partido oficial. Las reglas del juego habían cambiado: ya no bastaba con pocas apariciones en la Sub 20 para blindarse; la vía para quedarse con la naturalización de un jugador en un tiempo razonable requería de nuevos criterios.

España, por su parte, nunca mostró un interés sostenido temprano. Después de destacarse en el Torneo de L’Alcúdia —aun siendo dos años más joven que la media— y de participar en el Sudamericano Sub 20 (con el Real Madrid sin cederlo para el Mundial), la cuenta @FabricaMadrid informó en diciembre de 2022 que el club había renovado su contrato. Alvaro Arbeloa, entonces su entrenador, respondió: no hubo convocatorias para las categorías inferiores de España. En ese contexto, el perfil de Paz competía con otros talentos que España esperaba que siguieran su camino, como Julen Jon Guerrero, hoy en CD Estepona de la cuarta división, que también era visto como posible sucesor.

En cuanto a su juego, Paz ofrece un abanico amplio: disparo de media distancia, capacidad de regate, manejo corto, visión para cambiar de orientación y una lectura para cubrir la pelota y girar hacia espacios no obvios. Con 1,86 m, su juego aéreo es una ventaja y, además de asistir a sus compañeros, su perfil busca generar su propio gol. A los 22 años, ya mostró versatilidad para moverse por distintos roles, desde la banda derecha hacia posiciones interiores, lo que podría habilitar una asociación con otros atacantes y aportar a la Albiceleste un aporte distinto al que dejó Messi.