La jornada futbolística se tiñó de luto en España tras confirmarse la muerte de Jesús de Miguel, atacante del Tenerife, quien tenía 30 años y dejó una hija nacida el año anterior. El jugador fue trasladado al Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria tras sufrir un paro cardíaco enlazado a un choque durante el partido.
El partido, correspondiente a la Segunda División de España, enfrentó al Tenerife con el FC Andorra y terminó 2-2. Andorra había remontado un 0-2 con goles en los minutos 80 y 87. En la jugada fatal, de Miguel avanzaba en contragolpe desde la mitad de la cancha cuando el portero rival, Jesús Owono, salió del área para disputar la pelota y le golpeó el pecho con la rodilla.
El árbitro expulsó de inmediato al guardameta visitante, decisión que, según el acta, se tomó por la acción “con uso de fuerza excesiva” al realizar el contacto con la pierna en alto durante la disputa del balón. En ese momento, De Miguel quedó inconsciente, y por la tarde algunos comunicados señalaron que su estado neurológico se había deteriorado.
La muerte fue confirmada en la mañana del día siguiente en España, menos de 24 horas después de la internación. En las horas previas, el Tenerife había informado sobre la evolución del delantero y el impacto que la jugada había causado en el cuerpo médico y el entorno del club.
El arquero rival, Owono, cesó su actividad en redes sociales y comunicó su intención de ponerse en contacto con la familia de De Miguel. Por estas horas, la jugada será revisada por peritos para analizar posibles riesgos, imprudencia y si el impacto condicionó el desenlace.
El Tenerife acompañó a la familia durante toda la jornada y, al conocerse la noticia, equipos y organizaciones del fútbol español expresaron sus condolencias. FC Andorra emitió un mensaje de pésame y destacó el sufrimiento de la familia, los compañeros del jugador y el club visitante. En las prácticas de otros clubes se guardó un minuto de silencio en señal de duelo.



