La Asociación del Fútbol Argentino dio a conocer los audios de las comunicaciones entre el árbitro Silvio Trucco y el responsable del VAR, Nicolás Ramírez, durante el Superclásico disputado en la Bombonera, que terminó con la victoria de Boca por 1-0 y dejó al conjunto visitante con dos jugadores expulsados: Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel.
La primera expulsión se produjo a los siete minutos. Ramírez revisó una acción en la que Martínez Quarta sujetaba a Miguel Merentiel, tras ser requerido por Trucco para revisar una jugada que en campo el juez no había considerado sancionable. Tras la revisión, se decidió expulsar al defensor por impedir una ocasión manifiesta de gol. En las grabaciones se escucha a Trucco indicar que hubo una falta y que el balón se dirigía hacia el delantero, mientras Ramírez comenta dudas sobre la interpretación desde el ángulo de cámara. El árbitro, luego de la revisión, se acercó a la zona de los bancos para ampliar la evaluación y confirmar la decisión.
Para explicar la decisión, Trucco señala a Ramírez la infracción observada: una sujeción con ambos brazos que, para él, configuraba una falta decisiva en la jugada. Ramírez responde que desde su mirada en la pantalla no ve claramente los brazos del defensor, pero el árbitro concluye que había una infracción que afectaba una clara oportunidad de gol y mantiene la roja.
La segunda controversia se dio a los 34 minutos del segundo tiempo, cuando Montiel recibió la roja directa por una patada desde atrás a Lautaro Blanco. En el cruce participaron el AVAR Gastón Suárez y Trucco, y ambos coincidieron en que hubo extensión de pierna, fuerza e impacto con los tacos en el tobillo de Blanco. En el audio, Suárez indica que, a su juicio, la acción amerita la expulsión; Ramírez solicita detalles como el punto de contacto y la torsión, y Trucco evalúa la entrada como de alta impetuosidad, fuerza e intensidad.
Las decisiones provocaron críticas desde River Plate. Leonardo Ponzio, Nicolás Otamendi y Gonzalo Montiel afirmaron que no se aplicó el mismo criterio en distintas jugadas y que el equipo fue condicionado. Ponzio afirmó que el fútbol argentino no mantiene un estándar uniforme y que las decisiones generan descrédito; Otamendi coincidió en la necesidad de consistencia para competir, mientras Montiel enfatizó que la vara debe ser igual para todos si se quiere competir adecuadamente.



