Después del Boca-River, en el que Boca le ganó 1-0 a River, el ministro de Economía, Luis Caputo, se metió de lleno en el debate y cuestionó tanto a la AFA como al arbitraje de Nicolás Ramírez. Aseguró que el fútbol siempre estuvo ligado a la política y no es una novedad; criticó directamente al presidente de la AFA, Claudio Tapia, y afirmó que el fútbol actual replica lo que fue la política antes de la llegada de Javier Milei.

Caputo señaló que la corrupción ha marcado al fútbol durante años y que muchos la aceptaron porque les resultaba beneficiosa. En su visión, para algunos ese día representa una derrota para el deporte, mientras que para otros fue positivo.

A través de su cuenta en X, el funcionario sostuvo que hay que bancar la situación y, si corresponde, aprender como sociedad a valorar a quienes se involucran para cambiar estas realidades, porque “tener la valentía para enfrentar la corrupción y las mafias” es algo reservado a pocos.

Además, indicó que incluso si la gente sabe que hay corrupción, no es seguro que eso provoque un cambio automático. Propuso que, para dar un giro real, puede hacer falta alguien externo que se enfrente al poder y gane, tal como él percibe que está haciendo Milei. Subrayó que ese objetivo es extremadamente difícil, quizás casi imposible, y que el fin de su mensaje es valorar lo que el Presidente y su equipo están logrando, ya que “se enfrentan a diario a poderes que quieren volver a cómo era todo antes”.

Entre las críticas más duras al arbitraje, el presidente de River, Stefano Di Carlo, aseguró en X que cuando los errores favorecen siempre a los mismos dejan de ser simples fallos y que se han perdido vergüenza y límites. Añadió que esa situación está dañando al fútbol argentino ante la mirada de todos, en referencia a las expulsiones de Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel.

Por otra parte, River había cuestionado tanto el arbitraje local como la gestión de la AFA, y decidió no participar de la conferencia de prensa protocolar de la semana pasada, lo que llevó a que se suspendiera el evento. Además, el club fue el único que votó en contra del nuevo formato del campeonato de primera división.