La recaudación asociada al IVA volvió a presentar una contracción en octubre y acumula 12 meses consecutivos de caídas reales frente al mismo mes del año anterior, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). En ese mes, los ingresos por este impuesto se ubicaron 7,4% por debajo de los de octubre de 2025, una señal de debilitamiento del consumo y de la demanda interna bajo el marco del programa de ajuste vigente.
Este comportamiento contrasta con la evolución del Impuesto a las Ganancias, que mostró un aumento interanual de 17,2%. No obstante, la mayor caída del IVA fue acompañada por factores tributarios que favorecieron, en parte, esa mejora en Ganancias: la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) prorrogó hasta fines de octubre diversos vencimientos de declaraciones juradas y anticipos, lo que concentró ingresos que originalmente debían haber ingresado en meses anteriores.
En el plano de las transferencias fiscales nacionales a las provincias, las variaciones fueron prácticamente marginales. En octubre, estas transferencias crecieron 0,6% real interanual, mientras que los fondos por Coparticipación Federal de Impuestos registraron un alza de 1%. Ambos rubros muestran un estancamiento de los recursos disponibles para financiar las administraciones provinciales.
Las diferencias territoriales fueron relevantes. Misiones registró una caída real de 2,2% en los recursos nacionales recibidos, seguida por Chaco y Corrientes, con bajas de 2,1%, y Entre Ríos y Formosa, con recortes de 1,9%.
El informe advierte que, en promedio, los recursos tributarios nacionales representan el 71,6% de los ingresos provinciales. Esta dependencia hace a las administraciones locales especialmente vulnerables ante la caída de la recaudación. La persistencia de la caída del IVA constituye, así, una señal de preocupación: si el consumo no logra recuperarse, las provincias enfrentan restricciones adicionales para sostener presupuestos y servicios públicos.



