Las autoridades españolas informaron este lunes la identificación de las 69 personas fallecidas en el choque de trenes de alta velocidad ocurrido la semana pasada, en las proximidades de Urda, Toledo. El anuncio se dio tras confirmar la identidad de tres víctimas más y completar el listado de víctimas.
Entre las personas fallecidas se cuentan 54 españolas y 15 extranjeras y extranjeros: cuatro estadounidenses, dos australianos, dos japoneses, un argentino, un canadiense, un francés, un mexicano, un portugués, un tunecino y un ciudadano de la República Checa. En total, 40 hombres y 29 mujeres, todos mayores de edad. Las autoridades advierten que algunas víctimas extranjeras podrían poseer doble nacionalidad y haber sido identificadas como españolas.
De las 69 identificaciones, 56 se realizaron a partir de huellas dactilares, labor realizada por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, según datos del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. Las 13 restantes se obtuvieron mediante análisis de ADN, llevados a cabo por el Instituto Nacional de Toxicología en coordinación con la Guardia Civil.
El Centro de Identificación (CID) informó que 55 víctimas ya se encuentran a disposición de sus familiares y agregó que las labores de identificación se llevaron a cabo con el mayor rigor y celeridad posibles.
El episodio fatal ocurrió el miércoles pasado cuando un tren operado por Renfe embistió por la espalda a otro convoy detenido, perteneciente a la empresa Iryo, en las afueras de Urda, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. Un fallo de un sistema automático de seguridad dejó a los trenes detenidos en un tramo de 63 kilómetros, pero un centro de control autorizó la reanudación del viaje del tren de Renfe mientras el otro convoy continuaba parado.
Este accidente marcó el segundo choque de trenes de alta velocidad en España en lo que va del año y reavivó las dudas sobre la seguridad ferroviaria. En enero, otro choque en Andalucía dejó 46 víctimas.



