Bitdefender Labs detectó una vulnerabilidad en Android que permite dejar a un teléfono atrapado en un ciclo de reinicios con solo instalar una aplicación, sin necesidad de abrirla ni concederle permisos. La falla, denominada GhostMap, afecta al sistema operativo en su conjunto y no a una aplicación específica.

El hallazgo surgió de manera fortuita durante el análisis de un malware bancario que fallaba al instalarse en los emuladores de la firma de ciberseguridad. Al indagar ese fallo, los expertos concluyeron que el problema no residía en el código del malware, sino en la forma en que Android interpreta los archivos de instalación (APK).

Los APK funcionan como archivos ZIP comprimidos que, entre otros datos, guardan información sobre el método de compresión utilizado y el tamaño proyectado tras la descompresión. Android utiliza dos bibliotecas para leer esas informaciones: libziparchive y libandroidfw. Según Bitdefender, una de ellas valida correctamente el tamaño declarado solo cuando el método de compresión es “stored”, mientras que la otra asume ese tamaño para entradas que no están marcadas como “deflated”.

Ese desfase crea una ventana de fallo: si una entrada emplea un método distinto de ambos, ninguna de las dos bibliotecas la verifica. En consecuencia, Android reserva un bloque de memoria mayor al que realmente ocupa el archivo.

El problema se revela cuando algún proceso intenta leer esa zona inexistente. La lectura dispara una señal SIGBUS, que detiene de manera abrupta al proceso que tocó el archivo, explicó la firma. En una prueba, un APK de 8.408 bytes llegó a mapearse en una región de memoria de casi 16 megabytes.

La severidad del fallo depende de qué proceso de Android acceda al recurso manipulado. Si el componente afectado forma parte del instalador, la app simplemente no se instala. El escenario cambia si el archivo defectuoso llega al proceso system_server, el servicio central que concentra buena parte de las funciones esenciales de Android: al intentar leer un recurso alterado, ese proceso se bloquea y el sistema se reinicia automáticamente.

Al arrancar de nuevo, el servicio recorre la lista de apps instaladas, detecta el mismo archivo defectuoso y vuelve a fallar, generando una cadena de caídas y reinicios que puede impedir que el teléfono complete el arranque. Este ciclo puede repetirse varias veces.

Bitdefender reprodujo la falla en teléfonos con Android 10 y versiones posteriores, incluida una Pixel de Google con Android 17 y el parche de seguridad de agosto de 2026. Ni un reinicio del dispositivo ni el modo seguro logran mitigar la falla, ya que se dispara antes de que esas opciones puedan cumplir su función.

La recuperación del teléfono suele exigir un restablecimiento del sistema, ya que la vulnerabilidad se activa en fases tempranas del arranque y puede impedir que el teléfono alcance un estado estable tras el reinicio.