El Gobierno dio un nuevo paso para restringir la presencia de tecnología china en la infraestructura de comunicaciones del país. El Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC) publicó en el Boletín Oficial una normativa que exige a los fabricantes de equipos para las redes más sensibles del Estado obtener la certificación SCS 9001, emitida por la asociación privada Telecommunications Industry Association (TIA) de Estados Unidos. De acuerdo con la política de la TIA, no se admiten empresas que figuren en listas de restricción del gobierno estadounidense, lo que deja fuera a Huawei, ZTE, Hikvision, Dahua, Hytera y DJI.
Como antecedente, un informe del Departamento de Estado presentado ante el Congreso detalla que Paraguay exigió la misma certificación en su licitación 5G de 2025, una medida que, según el documento, efectivamente dificulta la competencia de firmas chinas sin mencionarlas expresamente. El informe atribuye la decisión a meses de negociaciones entre la embajada estadounidense y el gobierno paraguayo, respaldadas por un fondo de US$6 millones para contrarrestar la influencia china.
La nueva disposición se suma a otras señales del Gobierno. En los pliegos de la Hidrovía, de concesiones viales y de la obra eléctrica AMBA I se incluyó una cláusula que impide presentar ofertas a compañías controladas por Estados extranjeros, lo que deja fuera a la mayor parte de las empresas chinas. En agosto, el embajador estadounidense Peter Lamelas afirmó que Huawei “espía para el Partido Comunista Chino”, acusación que la firma rechazó.
La exigencia es obligatoria para el Estado nacional y para las empresas que le prestan servicios en compras que se inicien dentro de 90 días. Entre las primeras afectadas estaría Arsat, la empresa estatal de telecomunicaciones, que según LA NACIÓN contaría con cerca de dos tercios de su equipamiento de origen chino, principalmente de Huawei y ZTE. También deberán cumplirlo, a través de los pliegos, las empresas privadas que contraten con el Estado, como operadores de telefonía, centros de datos o proveedores de nube.
En ese plazo de 90 días, el CNC deberá definir qué redes son críticas y clasificar los equipos en cuatro niveles; la certificación SCS 9001 será requerida en los dos niveles más altos. Durante los primeros 36 meses, bastará con que la entidad privada de Estados Unidos confirme que el fabricante está registrado para certificar, vía una vía que, en el caso de firmas sancionadas, queda cerrada por el filtro previo de la TIA.
Lo que genera inquietud en el sector es el siguiente paso: la norma exige que Enacom evalúe incorporar estos requisitos a la homologación de equipos, justo cuando se aproxima el estreno, el 1° de diciembre, del nuevo reglamento del Ramatel, el registro de equipos de telecomunicaciones que se comercializan en el país. Si se lleva a cabo, podría ampliar significativamente la restricción a firmas chinas.



