Milagro Sala continúa detenida bajo una condena unificada de 15 años. Actualmente, permanece con arresto domiciliario en la ciudad de La Plata, en la provincia de Buenos Aires, permiso otorgado por motivos de salud.
En febrero pasado, el Ministerio de Justicia de la Nación —a cargo en ese entonces de Mariano Cúneo Libarona— solicitó revocar ese régimen y devolverla a una cárcel común, al sostener que habría incumplido las condiciones de arresto al cambiar de domicilio en La Plata sin la debida autorización judicial. Además, indicó que las medidas cautelares previas de la Corte Interamericana de Derechos Humanos habían sido levantadas.
Ahora, el mismo ministerio insiste en que Sala sea trasladada a una prisión común en la provincia de Jujuy. El Gobierno sostiene que existen incumplimientos de las condiciones de detención y ha reiterado su posición frente a este expediente en curso.
En paralelo, la situación de Sala es objeto de atención médica constante. Su equipo médico, encabezado por el Dr. Jorge Rachid, ha señalado que la detenida presenta un estado de salud frágil en lo físico y en lo anímico, agravado por problemas crónicos de circulación sanguínea que motivaron varias internaciones en centros de salud de La Plata. A pesar de las evaluaciones y tratamientos, el tratamiento y las condiciones de detención continúan siendo motivo de debate público y de disputas administrativas entre los poderes judicial y Ejecutivo.



