El eje del análisis es el intento de Massa de emular la trayectoria de Lula, apalancándose en un “ejército” digital propio que funcione como motor electoral para 2027. En el debate interno del massismo, prevalece la idea de que, si no aparece un modelo programático sólido, quizá convenga apuntalar la estrategia con un mensaje simple y concentrado en el terreno de las redes y la movilización de base. Así, la atención pasa del clásico tablero de punteros a la calle digital: la remontada se pretende sostener con músculo tecnológico y operatividad en el universo online.
En ese contexto, el episodio más visible es la llegada a Buenos Aires de André Janones, a quien se ha señalado como el “general” digital de Lula. Janones aterrizó en la ciudad y, este lunes, mantuvo una reunión de dos horas con Sergio Massa y, posteriormente, con Cristina Kirchner. La intención es forjar una alianza que combine la experiencia de Massa con el componente de movilización virtual que ha funcionado para Lula.
La relación entre Massa y los estrategas que trabajaron para Lula no es nueva. Se sabe que, desde 2023, varias figuras centrales del Frente Renovador reciben capacitación a distancia con Esther Solano, experta en opinión pública nacida en España y vinculada al llamado “campo progresista”. Solano reside en Brasil y dicta clases en la Universidade Federal de São Paulo; es doctora en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid y autora de El odio como política. La línea de trabajo que Solano viene desarrollando, centrada en el fenómeno bolsonarista desde 2013, volvió a emerger la mañana previa al encuentro Massa-Janones, en una sesión de Zoom dedicada a la segunda fase de la campaña de Lula, enfocada en la digital y la remontada.
La discusión plantea una pregunta clave: ¿alcanzará para la estrategia electoral inundar de técnica sin un mensaje que conecte con la población? El modelo de gobierno kirchnerista sigue sin consolidar un discurso suficientemente creíble para distender el peso de cuatro mandatos y un legado con costos económicos.
En lo político, el eje de “miedo” —mencionado por Janones como motor de la circulación de contenidos en redes→“miedo a Milei” y, en Brasil, “miedo a Bolsonaro”— aparece como la carta que podría jugarse para sostener la alianza entre Massa y Cristina Kirchner, evitando que Axel Kicillof ocupe el centro del tablero 2027.
Con todo, la tentativa de masismo se mantiene: ante la ausencia de un modelo claro, se busca un mensaje directo que señale las deficiencias del proyecto identificatorio de Milei y, al mismo tiempo, se intenta replicar la receta que ha rendido frutos para Lula. Hay quienes ven a Massa como una esperanza para los mercados, y al mismo tiempo sostienen que su identidad debe contener una lectura que dialogue con el “campo popular”; sin embargo, esa identidad genera dudas en la opinión pública, dificultando, por ahora, que el plan tenga una base de apoyo sólida.



