A pocos días de la llegada del papa León XIV, agrupaciones de movimientos populares de América Latina se congregaron en La Matanza junto a delegaciones oficiales del Vaticano para analizar la coyuntura social y redactar un mensaje que será entregado al Pontífice antes de su visita a Argentina.
En el texto preparado por esos actores, critican el curso actual de la política de ajustes y la represión promovida por el presidente Javier Milei, y señalan que Tierra, Techo y Trabajo son derechos fundamentales. También sostienen que las comunidades deben poder organizarse para enfrentar las desigualdades, la precarización laboral, la concentración de la riqueza y otras formas de exclusión.
El encuentro, que arrancó el martes, reunió a cocineras, cartoneros, costureros de polos textiles, vendedores ambulantes y otros trabajadores de la economía popular. Participaron en talleres sobre el futuro del trabajo, la inteligencia artificial, el incremento del narcotráfico y el papel de la comunidad y de sus organizaciones.
La propuesta de la Iglesia fue evaluar estos temas a la luz de Magnifica Humanitas, la encíclica que se presenta como base de la visión de León XIV sobre la dignidad de la persona humana, la primacía del trabajo digno y la necesidad de regular la IA. El Vaticano envió una delegación oficial al encuentro: Alessandra Smerilli, hermana y economista a cargo del Dicasterio para el Desarrollo Social, la teóloga Emilce Cuda y los sacerdotes Mattia Ferrari y Flavio Lauría.
También estuvieron presentes en La Matanza las figuras más relevantes de la Iglesia argentina: el arzobispo Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal, y Gustavo Carrara, al frente de Cáritas. Smerilli explicó los orígenes de los Encuentros Mundiales de Movimientos Populares y el rol que la Iglesia les reconoce.
“Hace unos veinte años, aquí en Buenos Aires, el entonces cardenal Bergoglio se encontró con los cartoneros. Quedó conmovido por la injusticia y la cultura del descarte, y no se quedó de brazos cruzados: se organizaron comunitariamente, con humildad y perseverancia, para transformar desde la experiencia esas dinámicas de la economía y la sociedad. Bergoglio reconoció entonces la acción del Espíritu Santo, que coloca a los pobres como protagonistas de la misión de la Iglesia”, relató Smerilli.
Asimismo, afirmó que León XIV continúa esa línea de trabajo y ha encomendado a la Iglesia acompañar a los movimientos populares. También intervino el sacerdote Mattia Ferrari, coordinador del Encuentro Mundial de Movimientos Sociales, quien defendió con firmeza la organización popular.



