La Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó el planteo en queja presentado por Iván Roberto Jokanovich, quien está procesado por encubrimiento agravado debido a su condición de funcionario público y por tratarse de un delito particularmente grave, en el marco de la investigación sobre una red de venta de drogas asociada a una figura de la banda narco Los Monos.

La decisión, firmada por los magistrados Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, confirmó que no cabe admitir el recurso para revisar su situación procesal. Jokanovich se desempeñaba como jefe de la delegación rosarina de la SIDE (exAFI) y fue detenido en mayo de 2024, dentro de una pesquisa sobre una organización que operaba en Santa Fe, especialmente en las ciudades de Villa Gobernador Gálvez, Villa Constitución, San Lorenzo y Granadero Baigorria, en torno a la jefatura de Ariel Cantero, alias “Guille”.

Según la imputación, el exagente habría filtrado datos clave a Juan José Raffo, un policía exonerado que ya había sido condenado en 2018 como integrante de Los Monos. Raffo, a su vez, transmitía la información a la organización narco.

Tras la detención, el entonces juez federal Marcelo Bailaque —quien más tarde quedó preso en causas de narcotráfico y lavado de dinero— le concedió la libertad y, un mes después, lo procesó sin prisión preventiva. La fiscalía apeló y la Cámara Federal de Rosario revocó la excarcelación, con los votos de Silvina Andalaf Casiello y Aníbal Pineda.

Una semana después, la defensa recusó a esos magistrados para que se apartaran de seguir interviniendo; el juez Fernando Lorenzo Barbará rechazó la recusación. La defensa llevó el caso a instancias superiores, pero la Cámara Federal de Casación Penal volvió a rechazar el planteo. El exespía intentó avanzar ante la Corte Suprema, que finalmente desestimó el recurso por no cumplir con los requisitos formales para este tipo de presentaciones.

En lo personal, Jokanovich es abogado, con trayectoria en litigios de accidentes de tránsito y con especialización en registros públicos. Es propietario de un campo en Arroyo Seco, donde instaló un polígono de tiro utilizado por personal de las fuerzas de seguridad. Durante mucho tiempo su identidad estuvo protegida por la Ley Federal de Inteligencia y, en 2025, ya detenido, afirmó que su seguridad estaba en riesgo.

Con 54 años, Jokanovich dirige un estudio en el que trabajan sus dos hijos; su esposa, abogada, ejerce por cuenta propia. Además de la finca en Arroyo Seco, heredada de su familia, mantenía vínculos comerciales y de alquiler de un inmueble con Raffo. En 2015 dejó la dirección de la oficina rosarina del Registro Nacional de Armas para pasar a la SIDE.