El Ejecutivo encara el tramo final del año sin certezas sobre dos proyectos clave: el Presupuesto 2027 y la suspensión de las PASO. A pesar de las gestiones del jefe de Gabinete, Diego Santilli, los acuerdos con los gobernadores y, por ende, los apoyos, siguen demorados. Las elecciones de medio término en Estados Unidos y la llegada de varios legisladores libertarios como veedores incrementan la cautela en el Parlamento, mientras que la llegada del Papa León XIV promete dos semanas de menor actividad legislativa. Con ese escenario, al oficialismo le quedan apenas las últimas dos semanas de noviembre para encauzar las negociaciones antes del cierre del período de sesiones; de no lograrse, habrá que convocar a extraordinarias para avanzar en otros temas.

En paralelo, Martín Menem empujará la aprobación de la Ley de Soberanía con los cambios que exige Estados Unidos, tras la partida del Papa, y el Senado deberá acelerar la sanción de la ley de discapacidad para distender la relación con los aliados.

La primavera libertaria en el Congreso llegó a su fin. El principal obstáculo para las aspiraciones de la Casa Rosada son los dirigentes que hasta ahora permitieron aprobar las políticas de ajuste y recortes en derechos. El PRO y la UCR se niegan a acompañar la suspensión de las PASO sin un acuerdo político previo y tampoco garantizan votos para el Presupuesto. Santilli tiene a su cargo las dos negociaciones, pero acumula poco para ofrecer a los gobernadores. Además, hay fricciones dentro del propio oficialismo: Patricia Bullrich se retiró de las gestiones.

En Diputados, la resistencia de los aliados obligó a postergar la firma del dictamen de la Ley de Leyes. El Gobierno esperaba cerrar ese tema en noviembre, pero el PRO endureció su posición y la UCR sumó objeciones sobre el contenido. Entre ellas, el rechazo a eliminar la actualización automática de la AUH y la exigencia de mayores partidas para el Financiamiento Universitario.

Para acercar posiciones, Cristian Ritondo hizo llegar a Martín Menem una carta con demandas: reducir impuestos a los combustibles, garantizar transparencia en las concesiones viales, autorizar las operaciones de financiamiento de la Ciudad y regularizar las transferencias de coparticipación al distrito porteño. El entorno de Menem lo interpretó como una “paritaria a cielo abierto” y se enojó con Mauricio Macri. En un encuentro solidario organizado por María Eugenia Vidal, el ex presidente lamentó que las conversaciones para una eventual alianza entre el PRO y La Libertad Avanza siguen sin avanzar.

El oficialismo estaría dispuesto a ceder ciertos puntos para avanzar; la realidad manda. Si el texto no se aprueba antes del 31 de diciembre, entonces se prorrogará el Presupuesto 2026. La presión del calendario también condiciona el diálogo con los aliados.