Simón Saieg, artista mendocino, describe un recorrido artístico que lo llevó desde las primeras demos adolescentes de Perras on the Beach hasta su exploración solista en proyectos recientes como Zzzimón. En ese trayecto, la música fue tejiendo una identidad que muta con cada etapa, buscando acercarse a lo más puro de su sensibilidad.

Su nuevo proyecto, doppel gangs, salió en septiembre y cuenta con colaboraciones de Lali, Joven Breakfast y FIAH. El registro enfatizó la crudeza de lo grabado en casa: mayormente sin filtros, con el ambiente cotidiano como telón de fondo. En 2026, además, Perras on the Beach retornó para celebrar el décimo aniversario de Chupalapija, una reunión que significó retomar la conexión tras una separación dolorosa.

En una charla con NO, Saieg analizó el estado actual de la cultura y destacó la transformación de la escena nocturna, que para él representa una trinchera de ritual y conexión con lo real. Mencionó que el espacio La Montaña —creado para darle vida al disco— abrió una vía de encuentro despojada de sectarismos o elitismos, más cercana a identidades diversas y a una actitud “deforme” o otaku según sus propias palabras, donde convergen distintos universos.

Sobre el proceso de grabación, Saieg subrayó que este es su primer disco como solista sin haber trabajado previamente con otros en la producción. Años de demos y grabaciones para otros proyectos habían seguido un camino de revisión posterior, pero esta vez eligió conservar las tomas caseras. La decisión de no acudir de inmediato a un estudio provocó dudas al cierre del proyecto: ¿profundizar en lo ya hecho o rehacerlo en un estudio? El debate quedó abierto hasta el final.

El músico también remarcó el componente personal que atraviesa su música: la paternidad. Su hijo Astro aportó una perspectiva renovadora sobre el mundo, algo que él mismo expresa con la frase: “Astro me ayudó a poder ver el mundo de nuevo.” En medio de estas redes de reinvención, Saieg continúa buscando lo más esencial de su voz y de su propuesta artística, sin perder la mirada crítica sobre la escena y su propia identidad.