Los precios del petróleo registraron una caída notable este miércoles, en un contexto marcado por la derrota del Partido Republicano, liderado por Donald Trump, en las elecciones de medio término en Estados Unidos. El Brent, referente para Argentina que se extrae en el Mar del Norte, cedió 8,2% y cotiza a US$95,34 por barril para entrega en enero de 2027. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) se desplomó 7,4% y se negocia a US$88,61 por barril para entrega en diciembre.
Los operadores siguen muy de cerca los movimientos diplomáticos entre Estados Unidos e Irán que podrían poner fin a la guerra en la región, aunque también se baraja la posibilidad de que Washington reactive bombardeos contra el régimen persa. Todo ello se da tras la victoria de los demócratas en las elecciones y la toma de control de ambas cámaras del Congreso, que hasta ahora estaban en manos de los republicanos de Trump.
“La victoria demócrata podría limitar el margen de maniobra de Trump en el Congreso, aunque sus efectos sobre la política exterior no serán inmediatos”, explicó Michelle Brouhard, responsable de política y riesgo geopolítico de Kpler. Añadió que el nuevo Congreso no tomará posesión hasta el 3 de enero, por lo que la Administración republicana tiene todavía casi dos meses para impulsar nuevas iniciativas militares o diplomáticas.
En tanto, Mike Bell, de RBC BlueBay Asset Management, apuntó que el principal riesgo para los mercados es que Trump decida intensificar su intervención en Oriente Medio después de las elecciones, lo que podría generar una escalada que eleve los precios de la energía y afecte simultáneamente a acciones y bonos.
El The Wall Street Journal indicó que, con un Congreso dividido, los cambios en la política económica serían más difíciles de implementar debido a posibles vetos y a la necesidad de acuerdos entre las distintas fuerzas políticas.
En el plano de datos oficiales, las reservas comerciales de petróleo en Estados Unidos volvieron a disminuir la semana pasada, y las existencias de diésel están en su nivel más bajo en más de 20 años. Según la Agencia de Información de Energía (EIA), en los siete días cerrados el 30 de octubre las existencias de crudo cayeron 900.000 barriles. El mercado había anticipado una caída mayor, de alrededor de 1,7 millones de barriles, según el promedio de analistas compilado por Bloomberg.
El descenso de las reservas se vincula en parte al ritmo de refinado en el país, que se mantiene en un nivel extraordinariamente alto, cercano al 94,5%. En el mismo periodo de 2025, las refinerías operaban alrededor del 86% de su capacidad. Las importaciones de crudo se mantuvieron estables durante la semana analizada.



