Este martes, el Poder Ejecutivo remitió a la Cámara de Diputados la Ley de Competitividad Financiera, un paquete de 240 artículos que modifica reglas del crédito, del mercado de capitales y de las garantías. La propuesta, que lleva firmas del presidente Javier Milei, del jefe de Gabinete Diego Santilli y de los ministros Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Alejandra Monteoliva, será analizada en cuatro comisiones: Legislación General, PYMES, Finanzas y Presupuesto y Hacienda.
Entre los cambios que podrían afectar a los ahorristas, destaca una modificación al Impuesto a las Ganancias. Hoy, la venta de Cedears no tributa porque estas fichas gozan de exención equivalente a las acciones argentinas; la iniciativa contemplaba terminar con ese beneficio. Ante la polémica, el asesor del ministro de Economía, Felipe Nuñez, comunicó en redes que esa cláusula quedaría fuera del proyecto y que será retirada.
En los fundamentos, el Ejecutivo sostiene que la normativa vigente abrió una brecha: inversores locales adquieren Cedears para eludir impuestos, pese a que, si compraran directamente los activos subyacentes extranjeros, esos ingresos tributarían. El objetivo es evitar incentivos que desvíen el ahorro local hacia activos externos.
El texto explicativo señala que la reforma apunta a reducir costos operativos, ampliar el crédito disponible y actualizar la normativa a la economía digital. Entre las medidas figura la neutralidad tecnológica: los títulos de crédito podrán emitirse y registrarse en soportes digitales, incluyendo registros distribuidos basados en blockchain. También se contempla la tokenización de acciones, obligaciones negociables, cuotas de fondos y certificados de fideicomisos, y los activos virtuales pasarán a estar bajo la supervision de la CNV.
En cuanto a instrumentos de depósito, se propone que certificados a 365 días o más puedan negociarse en mercados regulados por la CNV antes de su vencimiento, permitiendo retirar el dinero sin necesidad de cancelar el plazo. Los pagarés y las letras de cambio podrían incorporar cláusulas de actualización por índices y liquidarse en productos como granos o minerales. Los cheques, por su parte, podrían negociarse mediante nuevos agentes autorizados por la CNV.
En el frente de garantías, el proyecto modifica el régimen de prenda con registro para ampliar las figuras que pueden respaldar obligaciones, incluyendo software, acciones, cuotas sociales, activos virtuales y créditos futuros. También se avanzaría en otros mecanismos para diversificar las garantías registradas.



